Entre los años 2026 y 2029 la Diputación Foral de Bizkaia volverá a llevar a cabo un estudio de monitorización de algunas rapaces con el objetivo de certificar su presencia o ausencia en el territorio y favorecer a que se instalen en él. Se trata del buitre leonado, el alimoche común y el halcón peregrino, tres aves rupícolas que se encuentran en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas.
En los últimos años la evolución de la presencia de estas rapaces en territorio vizcaino ha sido positiva, pero existen algunos factores que ponen en riesgo su supervivencia. En primer lugar, el mero hecho de que estas especies estén catalogadas como amenazadas requiere hacer sobre ellas una mayor vigilancia. “La ley dice que se debe aprovechar al máximo todo el potencial biológico y ecológico que tiene el territorio de Bizkaia”, explica Xabier Arana, jefe del patrimonio natural de la Diputación Foral de Bizkaia.
Cuestiones como las medidas de prevención y la gestión activa para que el territorio esté en condiciones óptimas para la nidificación y para que las rapaces puedan desarrollar el ciclo de vida, están al alcance de los ornitólogos. “Podemos tratar de evitar las molestias o que no se realicen grandes obras en el periodo de reproducción de sus áreas críticas”, apunta.
Anillamiento y seguimiento
El buitre leonado y el halcón peregrino son aves rupícolas que residen en Bizkaia durante todo el año, pero el alimoche es un ave migratoria, por lo que el proceso de anillamiento y posterior seguimiento se alarga durante prácticamente todo el año. "En primer lugar se observan las parejas que están ya asentadas o poniendo huevos. Con los buitres leonados se comienza a principios de año y luego se da paso a los halcones peregrinos y a los alimoches. Desde enero hasta septiembre se está en esta fase de anillamiento. Luego ya se hace el seguimiento de cómo vuelan los pollos y se comprueba cómo ha quedado el resultado y cuál ha sido el balance de cría de cada especie en Bizkaia", explica Arana.
Además de los efectos que el cambio climático tiene en estas rapaces, su propia condición de especies amenazadas puede poner en riesgo su supervivencia o, por el contrario, desprenderse de esa categoría por una evolución favorable. En este sentido, la Ley de Conservación del Patrimonio Ancestral de Euskadi considera dos categorías de protección, la de riesgo de extinción y las vulnerables.
"Puede ser que alguna especie, porque está ya en un estado de conservación favorable, se salga del catálogo. En cualquier caso, esta es una competencia del Gobierno vasco. Sabemos que ahora están realizando el análisis de todas las especies y en función de los resultados que obtengan, las especies pueden cambiar de categoría. Pasar de riesgo de extinción a vulnerable, o viceversa, o salirse del catálogo", comenta el jefe del patrimonio natural de la entidad foral.
Efectos del cambio climático
Sin embargo, el ya tan extendido cambio climático también genera efectos adversos en la supervivencia de estas especies. “Se está observando que los eventos meteorológicos extremos provocan bajas, por ejemplo, en los pollos que ya están en los nidos. En el caso del buitre leonado se ha visto que las lluvias intensas y prolongadas provocan la muerte de pollos. En el alimoche hemos observado lo contrario, que ya cuando los pollos están con cierto tamaño y ya en verano, llegan situaciones de temperaturas extremas y los pollos también van muriendo”, asevera. Por su parte, los cambios en el halcón peregrino han sido fenológicos y se traducen en la modificación de las rutas migratorias, que a su vez han provocado la pérdida de recursos alimenticios.
A pesar de los claros efectos del cambio climático, Xabier Arana asegura que no hay preocupación respecto a la supervivencia de las especies. "La evolución que estamos observando o es muy positiva o se mantiene, aunque sí que es cierto que todos estos cambios climáticos que al principio cuesta percibir, ya están dando algunas señales. Luego seguramente iremos observando otras afecciones que ahora no son tan evidentes", sentencia.