Pedro Pascal, nacido José Pedro Balmaceda Pascal en Santiago de Chile en 1975, es una de las caras más conocidas del entretenimiento global gracias a papeles destacados en producciones como The Mandalorian y The Last of Us. Pero más allá de su carrera, su ascendencia familiar tiene un componente que va más allá de su país de origen: parte de sus antepasados paternos eran de origen euskaldun.
Según diferentes declaraciones familiares, dos de los cuatro bisabuelos del actor eran originarios de Euskadi por parte de su padre, lo que sitúa parte de su linaje genealógico en el norte del estado. Esta conexión vasca se remonta varias generaciones atrás y ha sido confirmada por el propio padre del actor, José Balmaceda, en el medio 'Últimas noticias', en el que el progenitor de Pascal detalló estos vínculos.
El pueblo de origen
El detalle más llamativo es que su apellido paterno Balmaceda parece guardar una relación bastante evidente con Balmaseda, en Bizkaia, porque en genealogía y etimología se recoge precisamente que Balmaceda es una forma/ortografía alternativa o alterada de Balmaseda. Con esa base, es lógico pensar que el origen toponímico del apellido esté conectado con esa zona concreta de Bizkaia.
La revista National Geographic ha abordado también el origen familiar de Pedro Pascal, poniendo el foco en su apellido y en el recorrido de su linaje. En ese contexto, el propio actor ha aclarado públicamente un detalle clave sobre su identidad. “Todos conocemos al gran actor con el nombre de Pedro Pascal, pero mi primer apellido es Balmaceda”, explicaba en declaraciones a EFE tras un rodaje reciente. “Pascal es el apellido de mi mamá”, añadía. El matiz no es menor, porque mientras él mismo ha vinculado el apellido Pascal al conocido linaje chileno de los Allende, el de Balmaceda sitúa sus raíces en Bizkaia, un origen que encaja con la tradición vasca del apellido. El artículo de National Geographic recuerda además que, junto a esa raíz vasca más evidente, en su árbol genealógico también aparecen ramas asturianas, fruto de los movimientos migratorios históricos desde distintas zonas del norte peninsular hacia América, aunque es el apellido Balmaceda el que atrae mayor atención por su fuerte vinculación territorial y toponímica.
Un actor mundial
En lo personal y profesional, la vida de Pedro Pascal está marcada por la adaptación constante. Se crió en Chile durante sus primeros años, en el seno de una familia muy politizada que acabaría viéndose obligada a abandonar el país por la dictadura militar de Pinochet, y más tarde se trasladó a Estados Unidos, donde creció, se formó como actor y comenzó a construir su carrera artística. Ese recorrido vital, entre continentes y culturas, explica en parte su carácter reservado pero cercano y su forma de entender la interpretación como una herramienta para contar historias complejas.
En cuanto a su carrera, Pedro Pascal ha construido su reconocimiento a través de una serie de papeles clave que lo han situado entre los actores más valorados del panorama actual. Su primer gran punto de inflexión llegó con Oberyn Martell en Juego de Tronos, un personaje breve pero impactante que lo colocó de golpe en el radar internacional. Después vendrían roles de enorme peso popular como Din Djarin en The Mandalorian, donde se convirtió en el rostro y la voz de uno de los personajes más icónicos del universo Star Wars, y Joel Miller en The Last of Us, una interpretación más contenida y emocional que terminó de consolidarlo como actor dramático.