El gravamen a los alojamientos turísticos en todas sus formas está previsto que entre en vigor en enero de 2027 cuando la normativa esté completamente definida. Cada Ayuntamiento tendrá autonomía para establecer la cuantía de esa tasa. El grupo municipal de EH Bildu en Bilbao ya ha anunciado cómo quiere que se diseñe ese impuesto.
“Progresivo, social y con carácter finalista”. Esas son las tres claves que maneja la coalición abertzale de cara a la tasa turística que se implantará. La propuesta que han desvelado la portavoz en el Ayuntamiento, Maria del Río, y el concejal, Karlos Renedo, se basa en imponer la máxima cantidad posible a “los hoteles de lujo y los pisos turísticos”. Según ha apuntado Renedo, ese tipo de hoteles “encarecen la ciudad” y las viviendas destinadas a alojamientos temporales provocan que no haya en el mercado “viviendas de alquiler de larga duración”. Es decir, las personas que pernocten en ese tipo de alojamientos abonarían 7,50 euros por noche, el tope que aprobó la Diputación Foral de Bizkaia.
En función de las características de cada uno de los alojamientos abogan por imponer una tasa distinta porque, según Del Río, “es hora de ordenar el turismo y asegurar un retorno” a las arcas públicas del gasto que generan los visitantes. Por ello, reconocen la progresividad del impuesto.
Uno de los deberes que ponen a la administración local es el “control” de los pisos turísticos ya que muchos de ellos son “alegales”. En esa línea, apuntan a que “en aras de garantizar el correcto cobre de las tasa” es necesario instalar medidas de control de ese tipo de viviendas destinadas al turismo.
Repercusión en las arcas
El tercer eje sobre el que se sustenta la propuesta de EH Bildu en Bilbao es que ese gravamen se note en los ingresos del Ayuntamiento. Así, apuntan a que sería preciso “dedicar, al menos los ingresos de los pisos turísticos a políticas de vivienda”. Tal y como ha indicado Renedo, sus estimaciones apuntan a que esas cuantías ascenderían a tres millones de euros ya que podrían alojarse hasta medio millón de personas anualmente. “Sería una inyección importante para el presupuesto de vivienda municipal que es de 4 millones de euros”, ha subrayado. Según han avanzado Del Río y Renedo, el resto de ingresos se dirigirían a “financiar servicios municipales, atendiendo a los barrios con mayor presión turística”.
Todas estas ideas se las quieren trasladar a Carlos Urgoiti, que asumirá en el pleno de la semana que viene su acta de concejal y dirigirá la cartera de Hacienda. “Esperamos llegar a acuerdos”, han planteado ambos ediles.
En la actualidad, Bilbao cuenta con 12.554 plazas de alojamiento, de las que el 83% corresponden a hoteles mientras que el 17% restante son apartamentos. A esa cifra hay que añadirle, según la coalición abertzale, 5.341 plaza de los pisos turísticos.