Utilizar la IA como apoyo a la enseñanza de la lectura adelanta un mes el aprendizaje
Los expertos defienden utilizar la inteligencia artificial como complemento y nunca como sustituto del esfuerzo cognitivo de los alumnos
El impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en el rendimiento de los estudiantes no es automático y depende fundamentalmente de si se utiliza como complemento o sustituto del esfuerzo cognitivo, pero su uso como apoyo en competencia lectora puede adelantar un mes el aprendizaje de los alumnos.
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Esa es la principal conclusión del informe presentado por el centro de estudios EsadeEcPol durante las jornadas Aprender en la era de la IA, organizadas por Google, donde expertos en educación y tecnología analizaron la irrupción de estas herramientas en las aulas.
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Apoyo, no sustituto
El informe de ESADE propone un modelo de aplicación de la IA en las escuelas donde se prioriza el uso de la tecnología como complemento del esfuerzo humano, ya que la evidencia sugiere que la tecnología es efectiva cuando actúa como apoyo y no como sustituto del esfuerzo cognitivo.
La investigación pone el foco especialmente en la competencia lectora. Según los datos analizados, las herramientas de IA adaptativa capaces de ajustar los ejercicios al nivel de cada alumno logran mejoras significativas en comprensión lectora. Cada sesión adicional incrementa el progreso un 2,4%, lo que equivale aproximadamente a un mes más de aprendizaje.
Bases sólidas
El informe incide en que la IA tiene un impacto positivo mayor en estudiantes con un nivel inicial más bajo o que pertenecen a colectivos marginados o vulnerables, aunque para ello se deben alcanzar previamente competencias básicas sólidas en lectura, escritura y matemáticas.
"Sin estas bases, el alumnado corre el riesgo de ser un usuario pasivo de una tecnología que no comprende", señala el informe presentado por el director de ESADE, Jorge Galindo.
Por etapas educativas, el informe propone una incorporación gradual de la tecnología. En Primaria, la prioridad debe seguir siendo afianzar la comprensión lectora y las competencias básicas, utilizando la IA únicamente como apoyo supervisado. Ya en Secundaria, estas herramientas pueden orientarse más hacia tutorías personalizadas, seguimiento del alumnado y detección temprana del riesgo de repetición escolar.
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Falta de formación
En cuanto a la presencia de la inteligencia artificial en las aulas españolas, ya es una realidad. El 35,3% del profesorado de Secundaria afirma utilizar este tipo de herramientas, una cifra superior a la media europea. Sin embargo, tres de cada cuatro docentes que todavía no las emplean aseguran que el principal obstáculo sigue siendo la falta de formación específica.
La directora de Investigación de IA en Google, Pilar Manchón, defendió además que estas tecnologías pueden aliviar parte de la carga burocrática que soportan los profesores. Los docentes españoles dedican unas 18 horas semanales a tareas no lectivas, casi dos horas más que la media europea, y el informe calcula que la automatización administrativa podría liberar hasta un día de trabajo semanal.
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España cuenta actualmente con una amplia implantación tecnológica en los centros educativos: todos tienen acceso a internet y casi el 97% dispone de wifi operativo. Aun así, persisten importantes diferencias territoriales en recursos y preparación digital.
Según la agencia Efe, en comunidades como Aragón, Asturias, Extremadura, Comunidad Valenciana, Andalucía, Cantabria, Navarra y Castilla-La Mancha, más de la mitad de los centros carecen de recursos adecuados para proporcionar educación en línea. Y el porcentaje de alumnos en centros cuya capacidad de enseñanza se ve limitada por falta de recursos digitales es mínimo en Catalunya (10,2%), Navarra (10,9%) y la CAV (11,6%), pero asciende a casi la mitad en Canarias (48,4%) y Castilla-La Mancha (46,4%).