La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una promesa futurista para convertirse en una pieza cada vez más decisiva en el deporte de elite. Lo que inicialmente se incorporó como una herramienta de apoyo tecnológico, a través de sistemas de videoarbitraje o análisis de datos, evoluciona ahora hacia sistemas capaces de generar decisiones en tiempo real con una precisión que supera los límites humanos.

En disciplinas en las que la velocidad, la complejidad o el entorno complican cualquier intervención, la IA ha dejado de ser un complemento para convertirse en una pieza estructural.

Ese cambio también se percibe en la grada, aunque sea virtual. La forma de consumir deporte ya no es la misma. Según un estudio global de IBM, el 87% de los aficionados en España reconoce el valor de la IA en su experiencia y un 65% confía en los contenidos que generan estos sistemas. La tecnología no solo organiza lo que ocurre, sino que también moldea cómo se ve.

Un aficionado maneja una tablet durante un partido de fútbol. Freepik

Implantación de la IA

Desde Bornan Sports Technology, compañía especializada en la digitalización de grandes eventos deportivos, señalan que no todos los deportes avanzan al mismo ritmo. La implantación de la inteligencia artificial es desigual y depende, en gran medida, del margen de error que cada disciplina puede permitirse.

- Deportes de invierno y alta montaña

En un escenario de competiciones abiertas, meteorología adversa y visibilidad limitada, la inteligencia artificial permite seguir al atleta, validar puntos de paso y confirmar resultados incluso cuando la supervisión directa no es viable.

- Biatlón

Es una de las disciplinas con una mayor complejidad operativa. Tiempos de esquí, secuencias de tiro, aciertos, penalizaciones y clasificaciones conviven en tiempo real. Gestionar ese volumen de información sin errores ni retrasos exige sistemas capaces de procesarlo todo de forma simultánea.

Un hombre practica esquí en una pista. Freepik

- Deportes de combate y precisión

Impactos que duran milésimas o acciones que definen un combate exigen la combinación de sensores, de visión artificial y de un arbitraje automatizado que permitan registrar cada contacto y reducir la subjetividad al mínimo.

- Atletismo

Cuando una carrera se decide por milésimas, no hay interpretación posible. El resultado depende de sistemas ópticos y algoritmos que han sustituido definitivamente al ojo humano.

El futuro de la IA en el deporte

En el panorama actual, la inteligencia artificial no ha tocado techo, sino que todo apunta a que seguirá avanzando como eje central del deporte, especialmente en grandes competiciones, donde la exigencia es máxima y el error, inasumible. Desde Bornan destacan tres grandes avances que definirán esta evolución.

Arbitraje totalmente automatizado

La tecnología dejará de ser apoyo para convertirse en autoridad, con decisiones tomadas de forma autónoma y en tiempo real. El papel del juez no desaparecerá, pero cambiará, ya que pasará a supervisar sistemas que ya operan con una precisión algorítmica.

Cámaras inteligentes y video replay automatizado

La captura de imagen evolucionará hacia sistemas completamente autónomos. Cámaras impulsadas por visión artificial serán capaces de seguir el movimiento de los atletas en tiempo real, sin necesidad de operadores, generando repeticiones instantáneas y ángulos óptimos de forma automática. Esto no solo aumenta la precisión en el análisis y el arbitraje, sino que redefine la eficiencia operativa en competición.

Broadcasting automatizado y producción gráfica

La producción televisiva se automatiza y la IA permitirá generar realizaciones y gráficos televisivos en tiempo real sin intervención humana. Desde la integración de datos hasta la construcción de la narrativa visual, los sistemas serán capaces de producir una señal completa, adaptada al contexto del evento y lista para su emisión, incluso en escenarios sin operadores.

"Estamos entrando en una fase en la que la tecnología no solo asiste al deporte, sino que lo estructura. La inteligencia artificial va a redefinir cómo se mide el rendimiento, cómo se toman decisiones y cómo se vive cada competición. El reto ya no es si el deporte será más tecnológico, sino garantizar que esa tecnología opere con una fiabilidad absoluta en entornos de máxima exigencia", concluye Carlos García, COO de Bornan Sports Technology.