El Athletic, relanzado en LaLiga al adjudicarse diez de los doce últimos puntos en juego con tres victorias consecutivas ante Levante, Oviedo y Elche, visita a partir de las 14.00 horas al Rayo Vallecano en un partido que emerge bajo un doble propósito. Por una parte, dar continuidad a una remarcable racha victoriosa que ha cambiado por completo el escenario en el que se mueve el equipo en el campeonato de la regularidad, donde los fantasmas de la temida pelea por eludir el descenso se han evaporado para volver a poner el foco en unas posiciones europeas que asoman a tres puntos de distancia.

El segundo propósito en Vallecas, unido al primero, tiene que ver con la importancia de reforzar la moral del colectivo de cara a la vuelta de la semifinal de Copa a disputar el próximo miércoles en Anoeta con el reto que supone remontar el 0-1 de la ida en San Mamés, compleja tarea para cuya ejecución ayudaría sin duda firmar otra actuación solvente en el duelo de hoy. Tendrá enfrente la tropa de Ernesto Valverde un rival al que aventaja en ocho puntos en la clasificación, si bien los de Iñigo Pérez, con solo dos puntos de margen respecto a la zona roja de la tabla, figuran con un encuentro menos al tener pendiente de disputar en feudo propio un duelo directo por la salvación contra el Oviedo.

Después de sufrir un bache de resultados con tres derrotas consecutivas en liga, el Rayo enlaza ahora dos jornadas sin perder frente a rivales de postín. Empató el pasado fin de semana en su visita al Betis (1-1) y fue capaz de golear al Atlético (3-0) una semana antes como local, aunque dicho encuentro se celebró en Butarque y no en Vallecas, donde el cuadro vallecano regresa un mes después para medirse al Athletic. No les espera a los rojiblancos ninguna alfombra roja en un estadio que estrena césped, lo cual no es una cuestión menor tras el lío generado en las últimas fechas a causa del pésimo estado de un terreno de juego que pasó a mejor vida un par de semanas atrás en medio de sonados conflictos a nivel interno y externo.

Ninguna novedad bajo la presidencia de Raúl Martín Presa, pero más allá de polémicas que al Athletic realmente ni le van ni le vienen, la identidad futbolística del rival, similar en fondo y forma a la de los bilbainos, aconseja tener meridianamente claro que todo lo que no sea poner los cinco sentidos en el choque de este mediodía y dejar de lado el derbi copero del miércoles acercará irremediablemente a la derrota al equipo de Valverde.

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Así será por mucho que los números digan que Vallecas es un destino apetecible para el Athletic al tratarse de uno de los cuatro campos en los que los leones coleccionan más victorias que derrotas como visitantes a lo largo de la historia. No es un dato baladí, pues refleja que los rojiblancos saben moverse en un campo tan singular como Vallecas, si bien no asegura absolutamente nada de cara a un nuevo compromiso en el que Valverde recupera piezas importantes.

La convocatoria de 23 futbolistas diseñada por el técnico, en la que sigue causando baja Nico Williams, además de Maroan, Egiluz y Prados, incluye esta vez dos novedades de marcada relevancia. Regresan no en vano Alex Berenguer y Mikel Jauregizar, cuyo percance en Oviedo quedó finalmente en un susto que solo le ha impedido estar disponible en el último encuentro ante el Elche en San Mamés. Los cinco últimos partidos se había perdido por su lesión en el pie derecho Berenguer, quien vuelve a estar a disposición del técnico con vistas a actuar como revulsivo en Vallecas, donde no se esperan excesivas rotaciones por parte de Valverde.