El Athletic vuelve a comparecer hoy en el estadio de Vallecas con el objetivo de firmar su cuarta victoria consecutivas en liga que le acerque aún más a los puestos europeos y lo hace con los buenos recuerdos que guarda de sus partidos en este recinto, en especial el que disputó once año atrás, cuando volvió a hacer historia con una contundente victoria por 0-3 que certificaba, a falta de dos jornadas para la conclusión de aquella liga, su clasificación matemática a la Champions, que disputaría en la siguiente campaña por segunda vez en su historia.
Fue un partido en el que los leones sacaron a relucir su eficacia para resolverlo en la primera media hora, en la que gozaron de un buen número de llegadas para scar tajada de dos de ellas, ambas a balón parado. Mikel San José se encargó de abrir la lata con un remate acrobático a la salida de un saque de esquina y diez minutos después Óscar de Marco firmó el segundo tanto de los leones al sentenciar con un golpeo con su pierna derecha tras un rechace en el área vallecana. Ya en el segundo tiempo, Ander Herrera cerró el partido y la victoria rojiblanca al acertar en un golpe directo dese fuera del área local.
Un éxito del que participó un por entonces joven Aymeric Laporte, el único superviviente, junto a Valverde, de aquel éxito que sea celebró a lo grande en Vallecas con la presencia de más de 4.000 seguidores del Athletic, que se llevaron, eso sí, un monumental susto cuando cedió una valla en la celebración del segundo tanto bilbaino y que causó algunos heridos, aunque afortunadamente sin graves consecuencias.