El de lateral derecho figura entre los puestos más sujetos a variaciones en el Athletic. En otras demarcaciones también se ha registrado un baile de nombres bastante movidito durante la actual temporada, pero habría obedecido básicamente a problemas físicos que obligaban a introducir cambios. Sin embargo, en la banda derecha de la defensa no cabe apelar a la existencia de lesiones para explicar que Ernesto Valverde insista en alternar a tres futbolistas: Jesús Areso, Andoni Gorosabel e Iñigo Lekue.

La situación produce mayor extrañeza si se considera que dos de los futbolistas citados son fichajes que el club ha realizado en los últimos tiempos. Gorosabel quedó libre en el Alavés hace dos veranos, solo hubo que abonar la prima de fichaje y se le extendió un acuerdo para tres años. Entonces se buscaba una alternativa para Óscar de Marcos, inmerso en la fase final de su carrera, y se escogió a alguien con recorrido en la élite gracias a su etapa en la Real Sociedad antes de recalar en Mendizorrotza.

Una vez consumado el adiós de De Marcos, los responsables técnicos apostaron por atar otro refuerzo. Gorosabel había respondido en su tarea de dar respiro al veterano, llegó a ser titular en 23 encuentros, pero se quiso apuntalar la posición y el elegido fue Areso. Tras una infructuosa tentativa para rebajar su precio, el Athletic abonó íntegros los doce millones de la cláusula de rescisión de un Areso que era indiscutible en Osasuna. Y le extendió además un contrato de cinco años. A todo esto, Hugo Rincón fue cedido al Girona.

En el inicio de la competición, Areso arrancó acaparando minutos; de hecho, fue titular en las cuatro primeras jornadas ligueras. Entraba dentro de una lógica por tratarse de una incorporación por la que se había desembolsado una cantidad muy respetable. Además, no era ningún novato en la categoría e incluso siendo más joven tuvo una experiencia en Lezama que, para decirlo todo, no acabó de buena manera. En fin, a sus 26 años cumplidos, el de Cascante partía con todo a su favor para asentarse y corresponder a la confianza depositada en él.

Transcurridos seis meses, puede afirmarse que su rendimiento en absoluto se halla a la altura de lo augurado. Es posible que el primer decepcionado sea él mismo, que ya en noviembre admitió que le estaba costando adaptarse al juego del Athletic. Explicó entonces que su rol en Osasuna estaba más enfocado a percutir en ataque y era abastecido para que llegase arriba y pusiera centros al área. Tampoco el aficionado medio entiende que Areso apenas haya mostrado su repertorio de modo convincente en un par de partidos o tres, y lleva 27. La realidad es que no solo ha carecido de incidencia arriba, sino que sus lagunas en la contención han sido una constante.

Y del repaso de los datos se deduce asimismo que la confianza de Valverde en sus posibilidades se ha ido resintiendo según pasaban las semanas. Esto se ha traducido en un progresivo reparto de responsabilidades. A día de hoy, Areso sigue siendo quien más minutos acumula, pero Gorosabel ha ido recortado distancias y posee solo una titularidad menos que el navarro. En minutos son 1.675 y 1.290. Un detalle significativo sería que el titular en la banda opuesta, Yuri Berchiche, a sus 35 años y habiendo sufrido cuatro lesiones musculares, suma 2.049 minutos.

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Ya en los últimos meses de 2025 era evidente ese cruce de tendencias: Areso a la baja y Gorosabel al alza. En lo que va de 2026 se percibe aún más nítidamente, pues el de Arrasate adelanta a su compañero con dos citas más de titular. La dureza del calendario justifica que el entrenador vaya repartiendo el protagonismo como crea conveniente, pero genera extrañeza que, con el equipo acuciado por los resultados y la imagen, entre diciembre y enero (Ourense, Espanyol y Osasuna) y ahora en febrero (Valencia, Levante y Real), Areso no haya sido titular en dos tandas de tres partidos. En la más reciente no ha dispuesto de un solo minuto.

Para completar la radiografía, mencionar que Iñigo Lekue, acostumbrado a vivir en un segundo plano, también ha participado en la rueda del lateral derecho. Por ejemplo, jugó completa la ida de la semifinal copera, mientras Gorosabel hizo lo propio en las dos citas previas. En total, Lekue ha antecedido en cinco oportunidades a Areso y Gorosabel, ha asomado en la izquierda tres veces y en tres más se ha desempeñado como central. Estas vicisitudes del veterano suelen ser algo habitual, lo que causa verdadera perplejidad es el escaso impacto de un fichaje del perfil de Areso.