Repoblación, turismo y belleza medieval se dan cita en Anento, localidad aragonesa sin apenas vecinos hace unas décadas y que ahora forma parte del selecto club de Pueblos más Bonitos de España. Situada en un frondoso valle, destacan su castillo y su iglesia, que incluye un retablo gótico de gran importancia.
La iniciativa de un grupo de jóvenes ha ido cambiado la cara a Anento poco a poco desde los años 80, cuando apenas superaba la decena de habitantes. Ya por encima del centenar de vecinos, este pequeño pueblo de Zaragoza está situado en el valle del Jiloca, a tan solo 20 kilómetros de Daroca.
Antes de llegar, el visitante se adentrará en un bonito valle rebosante de naturaleza generado por el Aguallueve, un espectacular manantial con paredes de piedra y musgo que esconde pequeñas grutas en su interior. Se puede pasear por este paraje único en un sencillo recorrido de menos de una hora.
Retablo, castillo y cuevas
Además de la riqueza del entorno, destacan sus callejuelas empedradas, sus coquetas casas de color tierra y su pequeña iglesia románica dedicada a San Blas. Es una construcción del siglo XIII que alberga en su interior un magnífico retablo gótico, obra del maestro Blasco de Grañén. Se trata de uno de los retablos de mayores dimensiones e importancia de Aragón y permanece desde hace casi 500 años en la misma ubicación en la que se instaló originalmente.
Además, en lo alto del pueblo se levanta un castillo medieval del siglo XIV, que sirvió de refugio y resistencia contra los ataques de los soldados castellanos de Pedro el Cruel. Ocupa un tozal de tierra rojiza en un bello paraje de pinares, ideal para hacer un alto en el camino y almorzar.
En la parte inferior del castillo existen unas magníficas cuevas, excavadas en un terreno blando y arcilloso. Se cree que fueron almacenes de alimentos o establos para los animales. En la actualidad, han sido rehabilitados como apartamentos municipales e incluso una de ellas se aprovecha como casa rural.
Además, Anento cuenta con oficina de turismo, restaurante y, para quienes deseen pasar allí la noche, también una oferta que incluye varias casas rurales y un albergue.