Decano de la Abogacía de Bizkaia desde 1988 hasta 1998

Adiós a Carlos Suárez González, un gran decano

11.01.2021 | 01:08
Carlos Suárez dejó huella en el colegio durante su mandato.

El año 2021 ha comenzado con una triste noticia, el fallecimiento de nuestro compañero y amigo Carlos Suárez González. Nuestro querido Decano presidió la Abogacía de Bizkaia desde 1988 hasta 1998 y durante esos diez años dirigió el Colegio hacia la modernidad, adaptándolo a un colectivo que se renovaba por la masiva incorporación de jóvenes a nuestra profesión.

Se preocupó especialmente por mejorar y fomentar la "vida colegial", promoviendo la creación de numerosos grupos de estudio y trabajo sobre materias propias del derecho y propiciando también que el Colegio fuera un lugar de encuentro y amistad entre colegiados. Fue un Decano acogedor y paciente con cuantas iniciativas e ideas se le planteaban, no rechazando ninguna, pero acomodándolas siempre al interés colegial.

Durante su mandato se pusieron en marcha actividades y comisiones de trabajo muy variadas, que ampliaron el tradicional campo de actuación del Colegio. Entre ellas podemos destacar la de relaciones internacionales, mujeres letradas, agrupación de jóvenes abogados, la de euskera, cooperación internacional, deportes y un largo etcétera en el que no podemos dejar de citar un grupo al que tenía especial cariño, el Coro de nuestro Colegio.

Trabajador infatigable, dedicó su vida profesional al Derecho en cuerpo y alma. No solo como abogado, cuyo prestigio profesional era ampliamente reconocido, sino también como docente. En el mundo académico cubrió una amplia trayectoria. Era Doctor en Derecho por la Universidad de Deusto y Catedrático de Derecho Civil de la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de la Universidad del País Vasco. Su interés y pasión por la docencia le llevó a impulsar la Escuela de Práctica Jurídica del Colegio, convirtiéndola en un referente de la formación profesional de abogados y abogadas, que ha sido el germen del actual máster de acceso a la profesión. Su incansable actividad le llevó también a participar y colaborar con numerosas publicaciones jurídicas y consejos editoriales.

En el ámbito institucional situó a nuestro Colegio en un lugar preferente en las organizaciones profesionales. Fue Vicepresidente del Consejo General de la Abogacía, donde también ocupó el puesto de Presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales. Fue uno de los impulsores del Consejo Vasco de la Abogacía y su primer Presidente y, siendo como era un ferviente defensor del arbitraje como medio de resolución de conflictos, no es extraño que llegara a ser Vicepresidente del Tribunal Arbitral de la Cámara Comercio de Bilbao y que revitalizara el Tribunal Arbitral del Colegio de la Abogacía para ofrecer a los justiciables un lugar más efectivo y "amable" para resolver sus disputas. En la actualidad era Vicepresidente de la Mutualidad de la Abogacía y formaba parte de su Comisión Ejecutiva.

Diversos reconocimientos

Su labor y trabajo en todos esos campos fue reconocida con la Cruz de Honor de la Orden de San Raimundo de Peñafort y la Gran Cruz al Mérito en el servicio a la Abogacía Española.

En todos los ámbitos en los que intervino dejó su sello e impronta personal, destacando su habilidad para persuadir y dotes de negociador incansable, pero flexible al mismo tiempo, de manera que era difícil no llegar a puntos de encuentro con él.

Le recordaremos con cariño, respeto y agradecimiento por todo lo que nos enseñó y seguiremos presumiendo de la sede de Rampas de Uribitarte 3, que durante su decanato y gracias a su empeño, se adquirió para adaptar las instalaciones a lo que habría de ser un gran colegio profesional. Además su labor sirvió para recuperar para Bilbao un extraordinario edificio, emblema de un colectivo al servicio de los ciudadanos, como Carlos se encargaba de recordarnos, dando ejemplo a través del notable impulso que en esos años se dio al Turno de Oficio, como sistema en el que los abogados trabajan en favor de los menos favorecidos.

La abogacía de Bizkaia esta apenada y de luto, pero como Carlos hubiera querido y siguiendo el ejemplo de la incansable vitalidad que nos transmitió, continuaremos trabajando para prolongar su gran legado. Decano, te vamos a echar mucho en falta. Se ha ido un amigo, un excelente compañero, un magnífico profesional y un gran Decano. Descanse en Paz.

Dio un gran impulso al Turno de Oficio como sistema en el que los abogados trabajan en favor de los menos favorecidos