Bilbao. El proyecto de Iñigo Corcóstegui Crespo consiste en utilizar un nuevo producto que tiene el potencial de mejorar la visualización del cirujano durante la vitrectomía, que es una cirugía ocular destinada a tratar enfermedades de retina y el vítreo, como diabetes, traumatismos oculares y , desprendimientos, y otros. "La vitrectomía es una de las cirugías que hacemos con mayor frecuencia en oftalmología. En ella se manejan tejidos y sustancias que son transparentes y que, en numerosas ocasiones, es dificultosa para el cirujano. La sustancia patentada utilizada durante la intervención mejora la visualización de los tejidos al permitir realizar la operación con más seguridad y obtener mejores resultados".
¿El fármaco patentado se ha utilizado ya en humanos?
No. El proyecto ha salido adelante; se ha patentado pero estamos en una fase I. Hasta ahora tenemos experiencia en animales y estamos seguros de que va a funcionar también en humanos. Y es que los componentes de los tejidos del humano no son distintos a los que hemos estado usando. Pero antes de que esté en el mercado el producto debe de completar una serie de fases y condiciones comerciales
¿Para cuándo estará disponible?
Desde el punto de vista científico, en un periodo inferior de dos años puede estar disponible. Su puesta en el mercado depende también de las multinacionales y del interés comercial que despierte. Lo que suele suceder con este tipo de patentes es que una multinacional la adquiera para desarrollarla e introducirla en el mercado de una forma, más o menos agresiva. No sé exactamente cuando se dará ese paso; es difícil de decir, porque depende de factores comerciales que están fuera del ámbito científico que es lo que trato.
¿Cuáles son las causas principales de la degradación de la retina: genéticas, provocadas por el medio ambiente, por accidentes...?
Cuando hablamos de degeneración de la retina tenemos que definir a cuál nos referimos. La más común en nuestra sociedad es la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) que es la principal causa de ceguera en pacientes mayores de 55 años en todos los países desarrollados del mundo. La causa de esta enfermedad es la suma de dos factores: el genético y el ambiente. Así, llevar una vida sana, no fumar, comer poca grasa, tomar muchos vegetales y realizar un poco de ejercicio cada día ayuda a prevenir un tipo de esta degeneración macular asociada a los años. Hay dos tipos de Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE): la seca y la húmeda; las dos, aunque con una evolución y un pronóstico distinto, afectan a la misma parte del ojo.
¿Cuál es la más común?
La forma de DMAE seca es la más común y representa el 85% de todos los casos. Sin embargo, la húmeda que supone un 15%, progresa más rápidamente y es responsable de cerca del 80% de toda la pérdida de visión grave asociada a la degeneración macular por edad. Hasta hace unos años, 6 o 7 años, no había tratamiento. Ahora tenemos un fármaco que ha conseguido mejorar notablemente la calidad de vida de estos pacientes.
¿La genética jugará un papel importante en la Degeneración Macular Asociada a la Edad?
Dentro de la propia enfermedad hay gente que tiene una influencia genética más grande que otras.
Se sabe que hay una ramificación muy grande. La genética es un mundo muy complejo, pero en los siguientes diez años será su época; ahora nos está dando una información muy valiosa. En la DMAE tenemos un porcentaje heredado y otro de riesgo que añadimos por nuestro estilo de vida
¿Hay diferencias entre la salud visual de la población actual con la de hace 30 años?
Hay dos diferencias importantes: un aumento de la esperanza de vida muy grande, y patologías que no se detectaban tanto como la DMAE y el glaucoma. Ahora se ven más porque vivimos más tiempo y se asocian al envejecimiento. Además se ha producido un cambio en el estilo de vida de la población. La dieta ha variado; tomamos grasas y alimentos sobrecargados calóricamente y hacemos menos ejercicio que antes. En este sentido, las nuevas tecnologías hacen que nuestra actividad sea menor. Ese cambio indirecto en el estilo de vida unido al envejecimiento provocan que esas enfermedades oculares tengan ahora más incidencia que hace 40 años.
¿Permanecer horas y horas frente al televisión afecta a nuestra retina?
Desde el punto de vista médico no afecta para nada. No se ha demostrado que las radiaciones electromagnéticas de la pantalla, si las hay, perjudiquen a los ojos. Hay que tener unas pautas mínimas: descansar un poco la vista; que los ojos miren a un horizonte más lejano para relajar el músculo. Otra pauta podría ser el poner la pantalla del ordenador un poco por debajo de la nariz, de manera que tengamos los ojos más entornados y no se sequen. Las molestias que tenemos al estar concentrados se deben a que parpadeamos inconscientemente menos. La lágrima se evapora más y el ojo se seca y se irrita. Y entonces uno nota esa sensación de presión, escozor,
¿Ciertos deportes tienen incidencia sobre la degeneración de la retina?
Sobre el deterioro de la retina, no. Cualquier tipo de deporte es bueno si está hecho con medida. El llevar una vida sana disminuye el riesgo de degeneración macular, de afectación de la retina o de desgaste de la retina con los años. Siempre es conveniente, por ejemplo, si va a esquiar ponerse unas gafas para protegerse. Una exposición excesiva al sol da problemas en la retina, pero son situaciones extremas.
¿Y las gafas de sol sin filtro?
No hace falta comprarse lo más caro, pero lo ideal es acudir a un centro que tenga una mínima a certificación. Es aconsejable filtros con estándares de calidad.
Desde el punto de vista de salud ocular. ¿La ley del tabaco ha resultado también beneficiosa?
Sí. Al entrar en un local lleno de humo se produce una irritación del ojo y es típico el lagrimeo, la molestia. El tabaco fomenta la oxidación, el envejecimiento y sabemos que es un factor que aumenta el riesgo de sufrir DMAE con los años. El tabaco es probablemente el principal factor de riesgo modificable para el desarrollo de degeneración macular.