Síguenos en redes sociales:

Reconciliación franco-alemana 91 años después Diez millones de muertos

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, conmemoraron ayer por primera vez juntos el Día del Armisticio, que puso fin a la I Guerra Mundial hace 91 años.

Reconciliación franco-alemana 91 años después Diez millones de muertos

EL presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, protagonizaron ayer un nuevo episodio de la reconciliación franco-alemana, al conmemorar juntos en París el 91 aniversario del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Fue una conmemoración histórica ya que es la primera vez que un jefe de Gobierno alemán participa en las ceremonias convocadas en Francia para recordar el fin de la Gran Guerra (1914-1918) que concluyó con la derrota de Alemania.

El hecho de que Merkel esté en la capital francesa en este día tan señalado representa "un gesto excepcional de amistad", dijo Sarkozy en un emotivo discurso junto a su invitada, después de que ambos avivaran la llama de la Tumba del Soldado Desconocido bajo el Arco de Triunfo. "No es sólo la llama del recuerdo, es también la llama de la esperanza", según Sarkozy, quien definió la amistad de Alemania y Francia como "un tesoro" que "debemos preservar".

En la misma línea, la canciller alemana tomó la palabra para subrayar que "la relación entre nuestros países es especial, única", y recordar que "lo que pasó no se puede borrar" pero hay una fuerza que ayuda a superarlo, que definió como "la fuerza de la reconciliación".

recuerdo Esa fuerza quedará plasmada en las imágenes recogidas ayer, que recuerdan mucho a las protagonizadas en 1984 por el entonces presidente francés Francois Mitterrand y el canciller alemán Helmut Kohl, cuando enlazaron sus manos en Douamont, junto al escenario de la batalla de Verdún, en un gesto que ha pasado a la historia como el símbolo de la paz entre los antiguos adversarios.

Han pasado muchos años y ninguno de los dos países olvida lo ocurrido, pero ayer, como dijo Merkel, "el 11 de noviembre es un día de paz en Europa" y, como señaló Sarkozy, es un día para el recuerdo en el que "no conmemoramos la victoria de un pueblo sobre otro, sino una prueba que fue tan terrible para uno como para el otro".

Lo dijeron en un acto cargado de símbolos, tras escuchar los respectivos himnos nacionales ante una brigada de soldados franco-alemanes y ante las numerosas autoridades que acudieron al acto, entre las que se mezclaba la primera dama francesa, Carla Bruni. Merkel, vestida de riguroso negro, y Sarkozy, con corbata negra, también guardaron un minuto de silencio a las 11 horas y 11 minutos del día 11 del mes 11, marcando así el momento exacto en el que, hace 91 años, entró en vigor el Tratado del Armisticio.

Armisticio Ese Tratado lo firmaron el mariscal francés Ferdinand Foch y el alemán Matthias Erzberger el 11 de noviembre de 1918 en un vagón de tren en el bosque de Compiegne (Francia), a unos 90 kilómetros al norte de París. A partir de ahí comenzó a construirse una nueva relación entre los antiguos adversarios que en la actualidad vive uno de sus mejores momentos, hasta el punto de que algunos medios de comunicación la definen como una "luna de miel".

Prueba de ello es que la canciller alemana y el presidente francés se han visto, además de ayer, en otras dos ocasiones en los últimos días. La primera fue el 28 de octubre, cuando Merkel viajó a París horas después de su investidura, y la segunda hace dos días en Berlín, donde Sarkozy participó en la conmemoración de la caída del Muro.

Además, cada vez es más frecuente que los dos mandatarios abanderen posiciones comunes en las reuniones del G-20 y en la Unión Europea (UE). Sus gobiernos se plantean incluso la creación de un ministerio franco-alemán, tal y como reconoció este martes el ministro galo de Industria, Christian Estrosi, quien se mostró convencido de que ese proyecto se convertirá en realidad en un futuro no muy lejano. Como dijeron hoy los dos -Merkel en francés- para cerrar sus discursos: "viva Francia", "viva Alemania" y "viva la amistad franco-alemana". Todo un símbolo de la reconciliación franco-alemana.

La Primera Guerra Mundial fue un conflicto armado que tuvo lugar entre 1914 y 1918, y que produjo más de 10 millones de bajas. Más de 60 millones de soldados europeos fueron movilizados desde 1914 hasta 1918. Originado en Europa por la rivalidad entre las potencias imperialistas, se transformó en el primero en cubrir más de la mitad del planeta. Fue en su momento el conflicto más sangriento de la historia. Antes de la Segunda Guerra Mundial, esta guerra solía llamarse la Gran Guerra o la Guerra de Guerras. La guerra comenzó como un enfrentamiento entre Austria-Hungría y Serbia. Rusia se unió al conflicto, pues se consideraba protectora de los países eslavos y deseaba socavar la posición de Austria-Hungría en los Balcanes. Tras la declaración de guerra austrohúngara a Rusia el 1 de agosto de 1914, el conflicto se transformó en un enfrentamiento militar a escala europea. Alemania respondió a Rusia con la guerra, obligada por un pacto secreto contraído con la monarquía de los Habsburgo, y Francia se movilizó para apoyar a su aliada. Las hostilidades involucraron a 32 países, 28 de ellos denominados Aliados.