Un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Facultad de Medicina de Penn State (Estados Unidos) ha descubierto que cambiar a un cigarrillo electrónico con sales de nicotina (uno de los tipos más populares del mercado) podría aumentar las probabilidades de dejar de fumar y, al mismo tiempo, reducir significativamente la exposición a sustancias químicas nocivas.

El estudio, publicado en 'JAMA Network Open', observó que los fumadores diarios que comenzaron a usar un cigarrillo electrónico con nicotina tenían tres veces más probabilidades de dejar de fumar en seis semanas en comparación con aquellos que usaron un cigarrillo electrónico de apariencia idéntica sin nicotina. Además, presentaban niveles más bajos de varias sustancias tóxicas relacionadas con el tabaco en su organismo.  "Para las personas que fuman y no han podido dejar de fumar con medicamentos aprobados, esta investigación sugiere que cambiar a un cigarrillo electrónico con nicotina se asocia con reducciones reales en la exposición a sustancias tóxicas nocivas y sí favorece el abandono del tabaquismo", comenta Jessica Yingst, profesora asociada de ciencias de la salud pública y autora principal del artículo. "Este es un hallazgo significativo para la salud pública".

Los investigadores afirmaron que, hasta donde saben, este es el primer ensayo aleatorio controlado con placebo realizado en Estados Unidos para medir los efectos de cambiar completamente de cigarrillos a cigarrillos electrónicos con sales de nicotina basados en cartuchos.

Aunque la nicotina es adictiva, no es la causa principal de los cánceres y las enfermedades cardíacas relacionados con el tabaquismo. Más bien, la combustión del tabaco produce subproductos que pueden ser perjudiciales para la salud. Dado que dejar de fumar a largo plazo es difícil, las autoridades sanitarias llevan tiempo buscando alternativas para que la gente deje de consumir cigarrillos tradicionales y opte por productos menos dañinos. Estudios previos en este campo han sugerido que los cigarrillos electrónicos podrían exponer a las personas a menos tóxicos derivados del tabaco y servir como una alternativa menos dañina para quienes no han podido dejar de fumar por otros medios.

Efectos a corto plazo

En el presente estudio, los investigadores quisieron conocer los efectos a corto plazo sobre la exposición a sustancias tóxicas, los hábitos de consumo de cigarrillos y la salud de los adultos que fuman a diario al cambiar a un cigarrillo electrónico con cápsulas de nicotina en sales. Estos dispositivos utilizan una formulación de sales de nicotina que administra la nicotina de forma más suave y eficiente en comparación con los diseños de cigarrillos electrónicos más antiguos.

Los investigadores reclutaron a 104 personas que fumaban más de cuatro cigarrillos al día y que habían expresado interés en dejar de fumar por completo y pasarse a los cigarrillos electrónicos. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a usar un cigarrillo electrónico con un 5% de nicotina o un dispositivo idéntico sin nicotina (52 por grupo). Ni los investigadores ni los participantes sabían a qué grupo pertenecían.

Se indicó a los participantes que cambiaran completamente de cigarrillos tradicionales a cigarrillos electrónicos y se les realizó un seguimiento durante seis semanas, con una revisión adicional a las 10 semanas. El cigarrillo electrónico sin nicotina actuó como placebo, proporcionando vapor y permitiendo a los participantes el gesto familiar de llevarse la mano a la boca al fumar, pero sin la nicotina.

Los investigadores midieron biomarcadores que señalan la presencia de sustancias tóxicas asociadas al consumo de tabaco en la orina y el aliento de los participantes al inicio del estudio, a las tres semanas y a las seis semanas, para comprender si los daños relacionados con el tabaco cambian a lo largo del estudio y de qué manera. La principal medida de resultado del estudio fue el NNAL, un marcador de un potente carcinógeno pulmonar que solo se encuentra en la hoja de tabaco.  Yingst detalla que esta medida puede ayudar a los investigadores a comprender la exposición al tabaco, ya que la presencia de NNAL en el organismo puede indicar que una persona ha fumado. Los investigadores también midieron la presión arterial, la función pulmonar y la variabilidad de la frecuencia cardíaca, y evaluaron el consumo de cigarrillos, así como el deseo de fumar y los síntomas de abstinencia mediante cuestionarios.

69 participantes completaron el estudio

Al cabo de seis semanas, 69 participantes completaron el estudio: 35 en el grupo con 5% de nicotina y 34 en el grupo sin nicotina. Según Yingst, la tasa de abandono es típica en un estudio para dejar de fumar, ya que las personas suelen abandonar los estudios si intentan dejar de fumar y no lo consiguen.

En general, ambos grupos experimentaron una menor exposición a sustancias tóxicas, incluidas aquellas que contribuyen a enfermedades respiratorias y cardiovasculares, específicamente el NNAL, al final del estudio en comparación con el inicio. Si bien la presencia de NNAL indicaba que los participantes aún fumaban cigarrillos, los niveles más bajos sugieren que los cigarrillos electrónicos contribuyeron a reducir su consumo habitual, observándose una mayor disminución en la exposición en el grupo con 5% de nicotina. Sin embargo, la diferencia entre los grupos no alcanzó la significación estadística tras controlar las principales variables iniciales.

Los investigadores también descubrieron que cambiar a un cigarrillo electrónico con nicotina se asocia con una mayor probabilidad de dejar de fumar. Al final del período de estudio de seis semanas, el 36,5% del grupo que usó un 5% de nicotina dejó de fumar por completo, en comparación con el 11,5% del grupo que no usó nicotina; esta diferencia se mantuvo en el seguimiento de 10 semanas.

Yingst explica que este hallazgo coincide con el menor nivel de NNAL encontrado en el grupo con nicotina al 5%, lo que sugiere que menos personas en ese grupo continuaron fumando durante el estudio y estuvieron expuestas a menos sustancias tóxicas relacionadas con el tabaco. Quienes utilizaron el dispositivo con nicotina al 5% también experimentaron menos síntomas de abstinencia y menos antojos, lo que también pudo haberles ayudado a mantenerse alejados de los cigarrillos.  "La forma en que se administra la nicotina es importante", destaca Yingst. "El cigarrillo electrónico proporciona un nivel de nicotina similar al de un cigarrillo convencional, satisfaciendo los antojos y facilitando el cambio, pero su exposición general a sustancias químicas tóxicas se redujo sustancialmente". En cambio, el grupo que no consumía nicotina no recibía ningún tipo de terapia de reemplazo de nicotina, lo que puede haber dificultado que dejaran de fumar por completo, matiza Yingst.

Este trabajo contó con el apoyo financiero de los Institutos Nacionales sobre el Abuso de Drogas, el Centro Nacional para el Avance de las Ciencias Traslacionales, el Instituto Nacional del Cáncer y la Agencia Nortemericana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés).