San Mamés ya está listo para volver a convertirse en el epicentro del rugby europeo, ocho años después de acoger un récord de asistencia que todavía se mantiene. Las finales de la Investec Champions Cup y la EPCR Challenge Cup devolverán a Bilbao al foco internacional y la hostelería de la villa ya se prepara para recibir a miles de aficionados franceses e irlandeses, algunos de los cuales ya han comenzado a llegar.
“He duplicado el abastecimiento”, señala Will, del bar Atellier, haciendo especial hincapié en que en estas finales los seguidores estarán por el centro de la villa. “Vamos a trabajar mejor que en las otras finales de rugby. Seguro. Hay gente que está aquí ya”, asegura después de haber visto a varios aficionados con matrícula extranjera que han llegado en moto a la capital vizcaina.
Desde la Asociación de Hostelería de Bizkaia recuerdan que Bilbao está acostumbrada a este tipo de grandes eventos deportivos. “La hostelería de Bilbao está acostumbrada porque ya ha habido varias situaciones de estas”, explica su gerente, Héctor Sánchez, quien destaca que, aunque la ocupación hotelera ronda el 85 o 90%, el ambiente en las calles y en San Mamés será de gran afluencia.
Los bares de la ciudad ya preparan más barriles de cerveza y refuerzan sus cartas para afrontar dos jornadas consecutivas de rugby. Además, el buen tiempo y la ampliación del horario de cierre de los locales contribuirán a que las calles de Bilbao vivan un intenso ambiente festivo durante todo el fin de semana.