Los conocidos almacenes ingleses Selfridges han decidido recuperar su "Sala del Silencio" ("Silence Room") para meditar tras las compras de las rebajas. De este modo, además de asesorar sobre cosméticos, alimentación o moda, los almacenes Selfridges asesoran también sobre meditación y paz interior.

Ese es el objetivo de su "Sala del Silencio", un lugar insonorizado al que se entra descalzo y sin móviles.Enmarcada en la campaña "Ruido No" ("No Noise"), la Sala del Silencio, que se ha inaugurado este 11 de enero, en plena temporada de rebajas, permanecerá abierta hasta finales de febrero.

La campaña de Selfridges también acoge un ciclo de conferencias y talleres en busca de la paz interior. Además, otra de las iniciativas es la "de-marcación" de algunos productos que se venderán sin que el cliente identifique la marca de los mismos.

El fundador de los almacenes, el americano Harry Gordon Selfridge, concibió esta sala para el sosiego consumista en 1909, cuando cogió el mando del establecimiento y con el que quiso revolucionar el comercio europeo. Sin embargo, la "Sala del Silencio" cerró sus puertas hace más de 90 años.Ahora, el salón de la meditación tras la compra ha resucitado de la mano del arquitecto Alex Cochrane. La sala refleja la idea inicial de Gordon, pero adecuada a las necesidades de hoy en día.