El juicio del caso mascarillas llega al ecuador, ahora sí con los presuntos contratos irregulares sobre la mesa y un escenario que sitúa al comisionista Víctor de Aldama como uno más en el Ministerio, al exasesor Koldo García como el transmisor de todo y de todos y al exministro Jose Luis Ábalos firmando como responsable último.
La segunda semana de la vista oral que se celebra en el Tribunal Supremo ha centrado la mirada en lo sustancial: los contratos de mascarillas que dos empresas públicas dependientes del Ministerio de Transportes adjudicaron a Soluciones de Gestión, la empresa de la trama. 12,5 millones de euros a Adif y 24,2 a Puertos del Estado. Así ha transcurrido la segunda semana de juicio:
El triángulo Aldama-Koldo-Ábalos
Ninguno de los tres acusados se ha librado de testimonios en su contra. La expresidenta de Adif, un guardia civil y un ex alto cargo de Puertos del Estado colocan a Aldama como alguien que, en la práctica, era parte integrante de Transportes con acceso directo al ministro. A Koldo, como la correa transmisora. La persona que siempre está detrás de la puerta o al otro lado del teléfono. "El señor Koldo te va a llamar", comentó el exjefe de gabinete de Sanidad, según palabras del entonces ministro Salvador Illa.
¿Y Ábalos? Un subordinado suyo, el subsecretario de Transportes, le señaló cuando reveló que Koldo le pidió duplicar en 38 minutos de 4 a 8 millones de mascarillas la orden ministerial para un primer lote. "Entendí que me transmitía la decisión final del ministro, y por eso el ministro luego firma la orden".
Aldama, pase VIP en Transportes
Se movía como pez en el agua. Varios testigos dan cuenta del grado de infiltración del empresario en la zona noble de Transportes. Pardo de Vera dijo que le "chocaba" verlo en el "área reservada" del ministro y que incluso llegó a transmitir a este su "preocupación". Un guardia civil fue más allá al revelar que "tenía acceso permanente" y "subía" a la planta del ministro "sin pedir permiso".
La guinda la puso un ex alto cargo de Puertos, convencido de que Aldama "estaba en la parte ministerial" ayudando "en la coordinación de los aviones". Tenía uno listo en Lisboa "para 8 millones" antes de la orden ministerial que habilitaba la compra y sin haber firmado Puertos del Estado la adjudicación.
La oferta
Si algo ha quedado claro es que Soluciones de Gestión, empresa vinculada a Aldama, era la 'oferta'. En ese escenario de "caos", como describió un alto cargo de Puertos, la empresa de la trama parecía el único camino a seguir. Un día antes de aprobar la primera orden ministerial, Koldo llegó con una oferta bajo el brazo al despacho del subsecretario de Transportes. "Me dijo que tenían que ser 8 millones porque el suministrador decía que 8 millones o nada".
Michaux Miranda, exdirectivo de Adif, explicó que la expresidenta Isabel Pardo de Vera le dio el contacto de Soluciones y el exsecretario general de Puertos fue tajante: "No se nos dice que contratemos 8 millones y busquemos proveedor. Lo que se nos transmite es que en esta situación de emergencia han conseguido un proveedor". Queda saber el origen. ¿Cómo le llegó a Koldo?.
Soluciones de Gestión, la empresa que cumplió
Y aunque la inmensa mayoría de testigos rechaza presiones y amenazas en la contratación, lo cierto es que, según todos, cumplió. Mascarillas baratas, reposición de las dañadas y seguridad en el suministro. Nadie quedó descontento con el servicio contratado. Es más, las defensas de Koldo y Ábalos presumen del hito de que sus clientes fueron los primeros en traer mascarillas al Estado español.
Ni que decir tiene que las partes contratantes siguieron de manera "fidedigna" el proceso de contratación enterrando toda sombra de irregularidad. El proceso de compra fue "satisfactorio" y el trabajo de Adif "impecable", según su presidenta. Ni ella si su homólogo en Puertos del Estado, las empresas que adjudicaron los lotes, recibieron presiones. "Nadie me influyó", dijo el segundo.
Ferraz, todo con ticket
Dado que en la primera semana del juicio salieron a relucir los pagos en efectivo en la sede del PSOE, Patricia Uriz, exmujer de Koldo, explicó el engranaje de los reintegros de gastos en Ferraz. El partido era "muy rígido" con los reembolsos a su entonces pareja y al exministro porque exigía una justificación con "tickets". Siempre se hacían en efectivo.
Su testimonio nada tiene que ver con el asombro que le generó al instructor del caso por las escasas comprobaciones que hasta 2021 se hacían en el PSOE en la liquidación de gastos en efectivo, a tenor de los testimonios de trabajadores del partido, quienes declaran como testigos el día 22. Con todo, la investigación de esos pagos en efectivo para determinar si se pudo incurrir en delitos de blanqueo u otros es una partida que se juega en la Audiencia Nacional.
El dinero en efectivo asoma la cabeza
De la maquinaria en efectivo que engrasó el binomio Koldo-Patricia dio cuenta su mujer. Koldo no salía de casa sin sus correspondientes sobres, según fueran gastos imputables al Ministerio, al partido o al propio Ábalos. A Patricia le preocupaba, porque "había que diferenciarlo muy bien" para saber luego a quién reclamarlo.
Ahora bien, adelantar dinero era algo que hacían los dos. Detalló todo tipo de gastos. Eso sí, echó balones fuera cuando encaró las "chistorras" y "lechugas" a modo de lenguaje en clave de dinero con Koldo, al menos según interpretaron los investigadores que estudiaron sus conversaciones. No le "encajan" con su "manera de escribir ni de hablar". Otra cosa son los más de 20.000 euros en efectivo que la Guardia Civil halló en un armero de su casa. Para "gastos" y "ahorros".