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Rojo sobre blanco

Edin Terzic busca piso

"Tras el partido, Valverde pasó otro mal rato en la sala de prensa. Se esforzó de entrada en dar normalidad a lo que no era normal"

Edin Terzic busca pisoMiguel Acera

Escribir del Athletic ha dejado de ser ingrato, desde hace meses se ha convertido en un martirio. Si uno no sucumbe al clásico espíritu forofo, ni se deja embaucar por el discurso oficial del club, si ni siquiera se abona al natural y ciego deseo de ver al equipo invirtiendo su penosa dinámica, resulta imposible sentirse bien, a gusto, dedicándose a diario a reflejar con cierta ecuanimidad y cuidado en el análisis aquello que partido a partido hace y deja de hacer el equipo.

Es que no hay manera de esquivar la impresión de que juntar letras equivale a estar dando vueltas al mismo chocolate, espesándolo más y más, a fuerza de repetir similares apreciaciones e idénticas conclusiones. La monótona deriva rojiblanca permite incluso lanzar advertencias sobre lo que seguirá ocurriendo y, lo que es peor, además acertar de lleno.

Carece de importancia que alrededor no falten voces interesadas en rebajar la gravedad de una trayectoria que está batiendo registros de toda clase con una facilidad pasmosa, aunque esa tendencia haya ido remitiendo en las últimas semanas. Por lo visto, tampoco es evitable la existencia de mensajes, anuncios o promociones, meras maniobras de distracción en torno a la competición que, llegados a este punto de la crisis, más que desentonar, chirrían.

Se entiende que aparte de que haya quien prefiera no ver lo que pasa delante de sus ojos, aquellos interesados en maquillar la realidad cuentan con un factor de peso: el increíble estado de la clasificación. Con plazas europeas a precio de saldo pese al ritmo de puntuación del Athletic es más sencillo alentar la ceremonia de la confusión. El partido del pasado domingo volvió a ser marco perfecto para ello. Las declaraciones del presidente en los prolegómenos y el homenaje sorpresa a Ernesto Valverde valen como inequívocas muestras de frivolidad en un contexto que reclama exactamente lo contrario.

En un nuevo capítulo de esa táctica de no quiero decir, pero digo,Jon Uriarte, no sin antes asegurar que su prioridad es “estar centrados en esta temporada” soltó en referencia a la oficialización del fichaje de Edin Terzicque “el anuncio nos facilita las cosas en cuanto a planificación de la temporada”. Para añadir, como segundo motivo, que el alemán quiere “buscar vivienda”. Lo del piso debe ser un chiste, pero cuando habla de “planificación” de qué habla en realidad, de qué que no pueda abordarse sin meter en el ajo de la actualidad al sustituto de Valverde.

Solo unas horas antes, la víspera, el propio Valverde tuvo que armarse de paciencia para solicitar a la prensa que evitara en lo posible preguntarle sobre lo que sucederá a partir de que él no esté porque “nos jugamos muchas cosas, la temporada no ha acabado todavía, mañana hay que salir a ganar al Valencia y ya habrá tiempo en la última rueda de prensa” para comentar cuestiones de futuro.

Como revelan estos discursos, perfecta coordinación en la remada de los principales portavoces de la entidad. Y a modo de colofón, el homenaje a la figura del técnico, con pancarta gigante y foto de familia del primer equipo; algo así como un aperitivo del otro homenaje que está anunciado para el próximo domingo en el mismo escenario. De momento se desconoce si ese día, penúltima jornada del campeonato con la visita del Celta, conservará el Athletic alguna opción de meter el morro en Europa y, parafraseando a Uriarte, conseguirá que “el balance de la temporada sea bastante positivo”. En fin.

Luego, tras el partido, Valverde pasó otro mal rato en la sala de prensa. Se esforzó de entrada en dar normalidad a lo que no era normal para terminar exponiendo, más o menos y suavemente, lo que de verdad pensaba. Ante todo, insistió en que “la temporada no está acabada y esta semana es definitiva”. El hombre estaba afectado por la derrota, como para recrearse en las emociones del homenaje. Admitió que el equipo está manga por hombro, vino a afirmar que los jugadores lo dan todo, pero generan poco y defienden mal, nada que no sea de dominio público.

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La afición alicaída, pitos a la conclusión, ni ganas de hablar del partido, no demasiadas de escribir y el capitán remachando el clavo de la Conference, “un objetivo realista”, dijo. Y añadió que siempre que ganen a un Espanyol con el agua al cuello. Claro. Por cierto, sin Nico Williams ni Sancet. ¿Un inconveniente más? Pues vaya usted a saber. Se trata de dos nombres muy sonoros que a día de hoy no garantizan nada pese a que esporádicamente, como en Mendizorrotza, puedan ofrecer destellos de clase. De paso: ¿Laporte llegará al RCDE Stadium?

Por último, Iñigo Lekue ha optado por colgar las botas al comunicarle el club que no le renueva. Ya manifestó su intención de seguir en la plantilla si recibía una oferta, pero... De esta noticia se podría deducir que Yuri Berchiche sí cuenta con una proposición para estar la próxima temporada y la va a aceptar. Es por buscar el lado positivo a algo en este momento.