La soberbia y la mesura
Estas últimas semanas ha habido un enfrentamiento, o más bien un choque que es fiel reflejo de los distintos estilos de liderazgo que puede haber. Por un lado Donald Trump, una persona soberbia e impresentable, que hace bromas sobre defectos físicos o que trata de ridiculizar a la gente en su presentimiento equívoco de estar haciendo una gracia fácil.
Y por otro lado el Santo Padre, León XIV, el cual con su discreción y mesura, dice las cosas que debe decir, sin propagandas ni campañas populistas, midiendo cada palabra y eligiendo el mejor momento para expresarlas y contestar cuando hace falta. La tensión entre el Vaticano y EE.UU. ha requerido de la visita del apagafuegos Marco Rubio, el único miembro del establishment americano que no pertenece a esta ola de hooligans en que se ha convertido el movimiento Maga.
Así pues, más le valdría al presidente Trump aprender a sosegarse, pero ciertamente veo un poco difícil que el nuevo Nerón Norteamericano cambie a estas alturas de su vida.