El colectivo progolpista nigerino M62, que convocó la manifestación en Niamey del pasado domingo que acabó con un asalto a la embajada francesa, llamó ayer a la población de Niamey a una “acampada popular pacífica” cerca del aeropuerto contra la evacuación de extranjeros del país.

En un comunicado, el colectivo, que ha convocado para hoy otra manifestación progolpista y antifrancesa, insta a la junta militar en el poder tras el golpe de Estado del pasado miércoles a condicionar la evacuación de ciudadanos extranjeros a “la retirada inmediata de las fuerzas extranjeras”.

Y llama a los ciudadanos de la capital Niamey a “una movilización general”, sobre todo en cuatro de sus barrios cercanos al aeropuerto, para establecer “una acampada popular pacífica cada día al nivel de la rotonda del aeropuerto, hasta la salida definitiva de las fuerzas extranjeras del territorio de Níger”.

En su comunicado, M62 critica las sanciones decretadas por la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA) y la decisión “injusta” de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (Cedeao), que baraja una posible intervención militar en Níger si no se restablece el orden constitucional.

“Considerando que las personas afectadas por la evacuación son todos europeos, entonces es una manera de exponer a los africanos y también a los ciudadanos de la Cedeao y la UEMOA, mientras se pone a salvo a los ciudadanos de la Unión Europea, y concretamente a los franceses”, se lee en la nota.

La ONG subraya que la evacuación “urgente” llevada a cabo por Francia “testimonia sus verdaderas intenciones de intervenir militarmente en Níger para proteger sus intereses, aunque tenga que matar a miles de nigerinos”. En su comunicado, el colectivo también llama a suspender la difusión de las cadenas francesas RFI y France24, al tiempo que apela a la población a quedarse movilizada ante “eventuales acciones” contra el país.

No está prevista de momento la salida de los 1.500 soldados franceses que actualmente están destacados en Níger para apoyar a ese país en la lucha contra el terrorismo yihadista, ni tampoco de los 1.000 estadounidenses desplegados para instruir a las fuerzas nigerinas.

Níger vive una inestabilidad política desde el pasado miércoles, cuando una junta militar organizada en el Consejo Nacional de Salvaguardia del Pueblo (CNSP) protagonizó un golpe de Estado y anunció la destitución del presidente Mohamed Bazoum, el cierre de las fronteras terrestres y aéreas y la suspensión de la Constitución.

Primeros en partir

Mientras, Francia ha evacuado ya a un total de 513 personas desde Níger, tanto ciudadanos galos como de otras nacionalidades, en dos vuelos del total de tres que ha previsto fletar París, informó ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores.

La mayoría de los evacuados son civiles franceses, en concreto 350, pero en las aeronaves también viajaron ciudadanos de otros países, como Portugal, Bélgica, Estados Unidos, Canadá y también del propio Níger, hasta un total que supera el medio millar. El último de los tres aviones que había enviado ayer Francia hasta Níger estaba ya también preparando su retorno desde Niamey.

El Centro de Crisis del Ministerio de Exteriores ha organizado junto con Cruz Roja un sistema de acogida para los evacuados, con albergues temporales para los que puedan necesitarlos.

En corto

Apertura de fronteras. La junta militar de Níger ha anunciado la apertura de las fronteras aéreas y terrestres con cinco países vecinos. El líder golpista, el general Abdourahmane Tchiani, declaró en la televisión que ha tomado la decisión a través de un decreto, reabriendo los pasos fronterizos con Argelia, Burkina Faso, Chad, Libia y Malí.

Intervención rusa. El embajador ruso en Nigeria, Alexei Shebarshin, desmintió ayer la posibilidad de que Moscú intervenga militarmente en Níger en favor de la junta que perpetró un golpe de Estado en el país africano la pasada semana. “Rusia se opone a una solución militar al conflicto, Rusia no tiene planes de usar sus fuerzas armadas en Níger”, señaló.

Preocupación de la ONU. El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó ayer su preocupación por la detención de varios altos cargos del Gobierno de Níger tras el golpe de Estado.