La junta golpista de Níger, conocida como Consejo Nacional para la Salvaguarda de la Patria (CNSP), acusó ayer a Francia de organizar una intervención militar para liberar al ahora derrocado presidente de Níger, Mohamed Bazoum, retenido desde el pasado miércoles.
El CNSP detalló en un comunicado que el primer ministro interino, Hassoumi Massaoudou, y el jefe interino del Estado Mayor General del Ejército, el coronel Midou Guirey, firmaron una autorización para permitir al Ejército francés llevar a cabo ataques aéreos contra el palacio presidencial de Niamey, la capital. El objetivo de esta maniobra, según un comunicado del CNSP, es “permitir que el Ejército francés realice un ataque aéreo para liberar al presidente Bazoum de manos de los militares”, según recogía ayer la agencia de noticias ANP.
Este comunicado se produjo después de que miles de personas apedrearan durante una manifestación celebrada el pasado domingo contra Francia –y a favor de Rusia– el edificio de la misión diplomática en la capital y prendieran fuego a una de sus entradas.
Pese a ello, la ministra de Exteriores de Francia, Catherine Colonna, aseguró que el Gobierno no tiene intención de evacuar a los cerca de 600 ciudadanos nacionales que tiene en Níger, sin contar las tropas francesas de la operación antiterrorista Barkhane, llegadas desde Malí hace unos meses.
Medidas de los golpistas
Bazoum está retenido desde el pasado miércoles, cuando un grupo de miembros de la Guardia Presidencial –encabezada por el general Abdourahmane Tchiani desde 2011– bloquearon los accesos al palacio presidencial en la capital, Niamey, e hicieron un llamamiento a los integrantes de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional a sumarse a su levantamiento contra Bazoum.
La sublevación derivó en el establecimiento de la junta militar cuyo portavoz, Amadou Abdramane, anunció además la disolución de la Constitución, la instauración de un toque de queda y el cierre de las fronteras del país.
Esta acción ha venido motivada por el ahondamiento de la crisis económica y de seguridad en el país, que hace frente a un incremento de las operaciones de las ramas de los grupos terroristas Estado Islámico y Al Qaeda. La asonada ha azuzado nuevamente las preocupaciones sobre la inestabilidad política en Níger, un país que se ha visto sacudido por otros cuatro –ahora cinco– golpes de Estado desde que obtuviera en 1960 la independencia de Francia, así como varios intentos frustrados, el último de ellos en 2021.
Detenciones
En este contexto, los ministros nigerinos de Petróleo, Minas y Transporte, así como el líder del partido del presidente depuesto, Mohamed Bazoum, fueron detenidos entre el domingo y ayer, informaron fuentes policiales.
Se trata de Sani Issoufou Mahamadou, ministro del Petróleo e hijo del expresidente Mahamadou Issoufou (2011-2021); Ousseini Hadizatou Yacoub, ministra de Minas; Alma Oumaru, ministro de Transportes, y Foumakoye Gado, presidente del Partido Nigerino para la Democracia y el Socialismo (PNSD). Según las mismas fuentes, varias personas más del PNSD, partido en el poder en Níger hasta el golpe de Estado militar de hace unos días, también fueron detenidos por publicar en redes sociales mensajes llamando a resistir.
La junta golpista nigerina pidió a los ciudadanos no usar las redes sociales para “transmitir informaciones y mensajes políticos susceptibles de perturbar el orden público”, bajo amenaza de arresto.
En un comunicado, la junta, organizada en el autodenominado Comité Nacional para la Salvaguardia de la Patria (CNSP) y liderada por el general Abdourahamane Tiani, indicó que toda persona que contravenga esto “será detenida por las fuerzas de seguridad y puesto a la disposición de la justicia”.
Posiciones
Preocupación de Rusia. Las autoridades rusas afirmaron ayer estar “preocupadas” por la situación en Níger. “Seguimos la situación con mucho cuidado en el contexto del hecho de que hemos estado muy involucrados en los asuntos africanos”, dijo el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov
La UE. La UE apoyó ayer las medidas adoptadas por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental que incluyen un ultimátum a los golpistas de Níger para que devuelvan el poder en una semana al presidente Bazoum.