Cuando llega el buen tiempo el cuerpo lo pide todo a la vez: comer en la playa, aprovechar el descanso del trabajo en una terraza, hacer un pícnic en el parque. Y para eso hace falta comida que viaje bien, que no necesite calentarse y que siga apeteciendo aunque hayan pasado unas horas. Con el calor también llega la pereza de encender el horno y convertir la cocina en una sauna, así que la solución tiene que ser rápida. Estas cinco ensaladas son exactamente eso: frescas, completas y listas en minutos, con verduras que crujen, proteína que sacia, fruta que refresca y aliños ligeros que lo juntan todo sin complicaciones.
Garbanzos con pimientos asados y feta
Ingredientes:
- Garbanzos cocidos
- Pimientos asados en tiras
- Queso feta desmenuzado
- Un puñado de rúcula
- Aceite de oliva virgen extra
- Comino
- Limón
Así puedes preparar esta ensalada en solo unos minutos:
Escurre y aclara bien los garbanzos. Mézclalos con los pimientos asados y la rúcula. Aliña con aceite de oliva, zumo de limón y una pizca de comino. Termina con el feta desmenuzado por encima. Es una de esas ensaladas que mejoran después de unas horas en la nevera y que funcionan igual de bien en un pícnic que en una comida rápida entre semana.
Pollo, mango y aguacate con vinagreta de mostaza
Ingredientes:
- Pollo cocido en tiras
- 1 mango maduro en dados
- 1 aguacate en láminas
- Canónigos o mezclum
- Mostaza antigua
- Miel
- Vinagre
- Aceite de oliva
El paso a paso para tenerla lista es muy sencillo:
Prepara una vinagreta mezclando una cucharadita de mostaza antigua, media cucharadita de miel, un chorrito de vinagre y tres cucharadas de aceite. Monta la ensalada con los canónigos, el pollo, el mango y el aguacate. Aliña justo antes de comer para que todo se mantenga fresco y crujiente. Si vas a llevártela a la playa o de excursión, guarda la vinagreta en un bote aparte.
Atún, tomate cherry y judías blancas
Ingredientes:
- 2 latas de atún en aceite de oliva
- Judías blancas cocidas
- Tomates cherry partidos
- Cebolla morada muy fina
- Perejil fresco
- Aceite de oliva
- Sal en escamas
Prepararla es tan fácil como seguir estos pasos:
Escurre las judías y mezclalas con los tomates cherry y la cebolla morada. Añade el atún procurando no desmenuzarlo demasiado para que queden trozos jugosos. Termina con perejil fresco picado, un chorrito de buen aceite de oliva y sal en escamas. Lista en cinco minutos y perfecta para dejar preparada desde la noche anterior.
Lentejas con zanahoria, manzana y queso de cabra
Ingredientes:
- Lentejas cocidas
- 1 zanahoria rallada
- 1 manzana verde en dados
- Queso de cabra desmenuzado
- Nueces picadas
- Espinacas frescas
- Mostaza
- Miel
- Aceite de oliva
- Vinagre
Así se consigue una ensalada fresca y llena de sabor:
Mezcla las lentejas con la zanahoria, la manzana y las espinacas frescas. Añade por encima el queso de cabra y unas nueces picadas para darle un toque crujiente. Prepara una vinagreta con una cucharadita de mostaza, un poco de miel, vinagre y aceite de oliva, y aliña justo antes de servir. El resultado es una ensalada fresca, saciante y con ese equilibrio entre dulce y salado que hace que no parezca la típica ensalada rápida de verano.
Pasta con tomate seco, mozzarella y albahaca
Ingredientes:
- Pasta corta cocida
- Tomates secos en aceite
- Mozzarella en bolas pequeñas
- Albahaca fresca
- Aceitunas negras
- Aceite de oliva
- Pimienta negra
Puedes tener esta ensalada lista de esta manera:
Cuece la pasta, enfríala bajo el grifo y mézclala con los tomates secos troceados, la mozzarella y las aceitunas. Añade hojas de albahaca fresca y termina con aceite de oliva y pimienta negra recién molida.
El secreto de todas ellas es el mismo: pocos ingredientes, pero buenos; algo cremoso, algo fresco, algo ácido y un aliño que despierte todo lo demás. Porque con el buen tiempo cocinar menos también puede significar comer mejor.