DONOSTIA. La gran cita del remo fue presentado este viernes en el Ayuntamiento de Donostia por la primera teniente de alcalde Nekane Arzallus, quien desgranó las principales características de una edición 2019 que busca sucesor a Hondarribia en lo más alto del podio de hombres y a San Juan en el de mujeres.

La principal novedad para la regata de este año es el semáforo que señalizará la salida y que, según la organización, "permitirá afinar al máximo el cómputo de tiempo de regata de cada participante".

Además de esta medida, que ya rige en la liga ACT, máxima categoría del remo nacional, se mantendrán el vídeo finish, los cronómetros, los pesaje y los GPS habituales de ediciones pasadas.

La clasificatoria, la prueba en la que pueden competir todas las embarcaciones y clubes que hagan su inscripción, tendrá el lugar el día 29 de agosto en ambas categorías para seleccionar las ocho que bogarán en septiembre, aunque por estatutos habrá siempre un bote donostiarra en las finales.

En categoría masculina pugnarán 24 traineras por esos puestos de honor que permiten en muchos casos salvar la temporada, mientras que en mujeres serán 20 botes, una cifra creciente que supera los doce que participaron en 2017 y los dieciséis que lo hicieron el pasado año.