Un estudio del CSIC sitúa a Erandio entre los municipios con mayor exposición a partículas finas en el área metropolitana de Bilbao. El informe concluye que las concentraciones de PM2,5 superan los límites legales actuales y quedan muy lejos de los valores que entrarán en vigor en 2030, lo que supone un riesgo relevante para la salud pública.
La investigación se ha desarrollado en distintos puntos del municipio, tanto en zonas residenciales como industriales, y constata que los niveles más elevados se registran cerca de instalaciones fabriles. Según los científicos, se trata de una situación prolongada en el tiempo y no de episodios aislados.
Además de partículas finas, el análisis detecta la presencia de metales pesados en el aire y en la deposición atmosférica, entre ellos cadmio, níquel, zinc y plomo. Algunos de estos elementos están regulados por su toxicidad y, de acuerdo con el estudio, parte de ellos se dispersan hacia áreas habitadas, lo que incrementa la exposición de la población.
La red oficial no refleja la exposición real
Los autores advierten de que la red oficial de control de la calidad del aire no refleja completamente la realidad ambiental del municipio. Las mediciones habituales, indican, infraestiman la contaminación a la que está sometida la ciudadanía, tanto por la cantidad de partículas como por su composición química.
El documento recuerda que trabajos anteriores en el entorno del Gran Bilbao ya habían señalado a Erandio como uno de los focos más problemáticos en términos de contaminación urbana e industrial, y subraya que la combinación de emisiones directas y procesos atmosféricos secundarios mantiene el problema de forma constante.
Llamamiento a reforzar la vigilancia y las políticas públicas
Ante este escenario, el CSIC plantea la necesidad de reforzar los sistemas de vigilancia y utilizar estos datos como base para diseñar políticas públicas que permitan cumplir la futura normativa europea sobre calidad del aire, cuyo endurecimiento está previsto para los próximos años.