El fútbol, sobre todo cuando está en vigencia el mercado de fichajes, camina a ritmo frenético. Ya sea en la élite o en los escalafones inferiores. El caso de Baba Diocu (Senegal, 10 de junio de 2005) es uno de ellos. El extremo sale del Arenas, con el que se había reivindicado en la primera vuelta de grupo I de Primera RFEF, para dar un salto en su carrera y fichar por el Granada, equipo que compite en LaLiga Hypermotion y con el que ha viajado hoy mismo a Cádiz un día después de estampar su firma con el conjunto nazarí, que ha acordado con el Tenerife, club al que pertenecía, para cerrar su cesión con una opción de compra por mas de 3 millones de euros.
La baja de Babá supone un golpe deportivo para el Arenas, en el que se había convertido en una de sus pieza más valiosas, ya que, además de la verticalidad que ofrece, se había destapado como goleador, gracias a sus cinco dianas, la última en el duelo ante el Real Madrid Castilla en Gobela (1-), en sus 18 encuentros oficiales como rojinegro.
Con la marcha de Babá, la entidad getxoztarra se ha hecho con los servicios del también delantero Mathieu Seyram (Benín, 21 de septiembre de 2006), que recala en el conjunto de Jon Erice en calidad de cedido por el Murcia, al que llegó desde la Academia Young Africa Promises.
Seyram, con pasaporte ghanés y que hoy no ha viajado con su nuevo equipo a Iruñea para medirse a Osasuna Promesas, destaca por su físico (1,97 metros de altura), su potencia y su talento goleador, además de presumir de un buen juego de espalda.