La influencer gastronómica @gingerinbilbao ha puesto el foco en un producto que no necesita reinventarse porque lleva más de un siglo funcionando: los Cocotes de Markina. En su vídeo, lo compara con la famosa fórmula secreta de la Coca-Cola: “Estados Unidos tiene la fórmula secreta de la Coca-Cola, nosotros la de Los Cocotes de Marquina”.

Y es que es verdad que, exceptuando el obrador que los elabora, “su receta es un misterio con más de 140 años de historia”. La influencer, de nombre Alazne, lo sitúa como un dulce con identidad propia, casi de culto, “una fórmula que ha conquistado a los mejores pelotaris del mundo y que solo existe aquí, en Marquina”.

El lugar que los elabora

El escenario, en este caso, importa. La visita que debemos hacer para probar estos dulces es a la Pastelería Tate en Markina-Xemein, el lugar donde se conserva esa tradición. “Estamos en la pastelería Tate, donde la familia Aretxabaleta custodia este secreto desde 1931”, explica Alazne, enlazando el presente con el momento en el que, según el propio relato, Bernardo de Aretxabaleta rescató la receta original. La historia que acompaña al producto lo hace aún más especial: la primera referencia a estos dulces se sitúa en 1883 y desde entonces el cocote se ha mantenido como una especie de “marca del pueblo”, con un componente local muy marcado.

Cocotes de Markina de Pastelería Tate

Cocotes de Markina de Pastelería Tate Instagram: @365bocados / @pasteleria_tate.markina

En lo gastronómico, @gingerinbilbao describe el producto como “pequeños rectángulos de bizcocho que están cubiertos de glasa y anís” y remata con una frase que describe bien la experiencia al comerlo: “al morderlo, la textura es crujiente por fuera y aireada por dentro”. También subraya un punto que suele ser clave en los dulces que triunfan como acompañamiento: “no son excesivamente dulces, aunque lo mojes no varía su textura”. Ese detalle conecta con la creadora y explica por qué, como ella misma resume, “son peligrosamente adictivos e ideales para acompañar al café”.

Exclusividad

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El “factor viaje”, según la creadora, forma parte del encanto. “La Coca-Cola la encuentras en cualquier parte del mundo, pero para probar los Cocotes vas a tener que venir a Marquina”. Esa exclusividad se explica porque se elaboran solo dos veces por semana y se venden, básicamente, en la propia pastelería y en dos puntos más en Lekeitio y Durango.

La caja de estos dulces tiene un precio de 13,50 euros y según Alazne, "estos dulces resultan peligrosamente adictivos para acompañar el café porque no son excesivamente dulces. La glasa superior aguanta bien sin deshacerse de inmediato y eso los convierte en el producto ideal para mojar".