Elezkano y Zabaleta también saben sufrir

El zaratamoztarra y el etxarrendarra sacan adelante un partido que se les puso muy cuesta arriba en el inicio ante Erik Jaka y Julen Martija

12.01.2021 | 00:54
Zabaleta golpea la pelota durante el encuentro disputado en el Mimetiz de Zalla.

Jaka-Martija 19

Elezkano II-Zabaleta 22

Duración: 71:70 minutos de juego.

Saques: 1 de Jaka (tanto 5) y 1 de Elezkano II (tanto 18).

Faltas de saque: Ninguna.

Pelotazos: 636 pelotazos a buena.

Tantos en juego: 10 de Jaka, 7 de Elezkano II y 4 de Zabaleta.

Errores: 7 de Jaka, 3 de Martija, 2 de elezkano II y 6 de Zabaleta.

Marcador: 0-1, 1-1, 7-2, 8-4, 10-5, 11-7, 11-8, 12-13, 12-14, 13-15, 14-15, 14-16, 15-20, 16-21, 17-21 y 19-22.

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la liguilla de cuartos de final del Campeonato de Parejas de la LEP.M disputado en el frontón Mimetiz de Zalla. Encuentro a puerta cerrada.

Danel Elezkano y José Javier Zabaleta ganaron con brillo en la primera jornada y en la segunda sumaron la victoria a base de sufrimiento. Dos partidos muy diferentes, pero resueltos con la misma filosofía de juego. El zaguero etxarrendarra está con mucho golpe y marca diferencias abrumadoras. Es el faro de la pareja. Clave para abrir huecos y dominar el ritmo de cada tanto. Mientras, el delantero de Zaratamo comprende su papel. Trabaja mucho, arriesga lo justo y castiga al máximo. Trabajo oscuro pero tremendamente eficaz. En el duelo del lunes en Zalla, Erik Jaka y Julen Martija comenzaron mandando. Sin embargo, el mayor poderío de los azules consiguió darle la vuelta al marcador. El lizartzarra, lejos de tirar la toalla, jugó unos últimos tantos sobresalientes y abrazado al riesgo aumentó la emoción del choque. Fue un todo o nada final que esta vez salió cruz. Su último remate se fue a la chapa y la victoria fue para Elezkano y Zabaleta (19–22).

El partido de Jaka y Martija poco tuvo que ver con su estreno en el Parejas. Dieron un paso adelante y plantaron cara a uno de los principales favoritos. El lizartzarra recuperó su colmillo rematador y también metió mucha velocidad a la pelota. Por su parte, Martija fue capaz de discutir por momentos el dominio de Zabaleta, sobre todo, en los primeros intercambios de golpes. Los colorados salieron mucho mejor a la cancha y pusieron pies en polvorosa con el 7-1 inicial. A su buen juego, se unió una versión errática del zaguero de Etxarren, que falló en varias pelotas sencillas cerca del frontis, y Elezkano tampoco entró demasiado en juego. Pero hasta con el viento a favor tener enfrente a Elezkano y Zabaleta produce un desgaste tremendo. Los azules, sin estar a su mejor nivel, pusieron el ritmo del tanto en la mayoría de las ocasiones y Jaka y Martija tuvieron que desenvolverse más en tareas defensivas. A la espera del error o de un remate imposible del lizartzarra que les diera oxígeno. Esa estrategia les sirvió para mantenerse vivos en el partido, pero no para frenar el crecimiento de los azules. El etxarrendarra dejó de lado los yerros y asfixió a Martija. Las distancias se acortaron y para el primer descanso la iniciativa en el marcador ya había cambiado de dueño.

A ritmo de crucero, el rodillo azul fue un tormento para Jaka y Martija. Elezkano pasó por una fase en la que le costó sumar tantos a su botín personal, pero su trabajo fue enorme. Ayudó a su compañero con las bolas complicadas y se defendió como gata panza arriba ante las pocas oportunidades que tuvo el campeón manomanista. Con ese seguro en los cuadros alegres, Zabaleta sacó a pasear sus dos brazos y no solo lanzó poderosos pelotazos, también encontró con asiduidad la pared izquierda y Martija se las vio y deseó para aguantar ante el bombardeo que le cayó en esa fase del choque.

Con 14-20 en el marcador, los colorados jugaron su última baza, la del todo o nada. Jaka arriesgó muchísimo y su valentía encontró premio en varios tantos. El marcador se apretó hasta el 19-21, pero la pequeña esperanza de alargar el partido murió con el sonido de la última chapa del lizartzarra.