El fútbol vizcaino, en vilo por los arrastres

Tres vascos perderán la categoría en Segunda B y pueden ser cuatro, lo que haría descender a los siete últimos de Tercera si no hay ascensos

09.02.2020 | 02:37
El Gernika es uno de los equipos que puede afectar a los de Tercera si desciende.Foto: Pablo Viñas

Tres vascos perderán la categoría en Segunda B y pueden ser cuatro

Bilbao- Con diez equipos euskaldunes, siete de ellos vizcainos, entre los veinte que integran el grupo II de Segunda B, en el que participan escuadras de la talla de Racing, Mirandés y Logroñés, hacía falta un milagro para que todos lograsen la permanencia. Desde septiembre, el peligro de los arrastres ha estado latente en Tercera y, consecuentemente, en categorías regionales. Todos sabían que no ocupar la zona roja no garantizaba la salvación y que había que acabar lo más arriba posible, ya que cada descenso de un vasco de bronce acarrea uno adicional en Tercera. Los malos pronósticos se están cumpliendo.

A dos jornadas para el final, Cultural y Vitoria ya están descendidos. Además, el Gernika necesita una carambola para librarse. En caso de lograrlo, sería a costa de otro vasco, Arenas o Real Unión, que a su vez son quienes más papeletas tienen para disputar el play-out. Por tanto, habrá seguro tres descensos euskaldunes y pueden ser cuatro, lo que condenaría a los siete últimos de Tercera: los cuatro damnificados por los arrastres más los tres que bajan directamente. Entre ellos hay ahora mismo cinco vizcainos, que caerían a División de Honor provocando un devastador efecto dominó en categorías regionales. La esperanza a la que agarrarse son los posibles ascensos a Segunda B, ya que cada uno de ellos desbarata un arrastre.

Desde las primeras semanas de competición, equipos como Cultural, Gernika, Vitoria y Real Unión han coqueteado con la zona peligrosa de Segunda B. También el Amorebieta se alojó en esos puestos hasta enero, pero una gran segunda vuelta le ha sacado de apuros. Caso opuesto al zornotzarra ha protagonizado el Arenas, de más a menos. En este instante, no ocupa la casilla de play-out gracias a que se impone en el golaveraje directo al Real Unión, pero afronta dos últimas citas complicadas, pues visita a un Sanse que también se juega la permanencia y recibe a un Mirandés que quiere acabar segundo para encarar la fase de ascenso con el factor campo a favor.

En Tercera, el descenso del Bermeo ya se certificó hace semanas y lo más probable es que no sea el único. Como en Segunda B, el que los vizcainos sean mayoría les otorga más boletos para que varios de ellos ocupen la zona baja. En este instante, el San Pedro es penúltimo, aunque tiene opciones de superar a Ordizia y Amurrio. Como mucho puede quedar cuarto por la cola, lo que parece insuficiente para salvarse dada la situación. Por encima de los citados cuatro equipos figura el Zamudio, que salvo sorpresa finalizará en el puesto 16 por su amplia desventaja respecto a Santurtzi (15º) y Deusto (14º), también en peligro. Ambos intentarán escalar algún peldaño a costa de Beasain y Santutxu, a menos de un partido de diferencia de los tomateros. Tampoco puede relajarse el Sodupe.

Existe una variable a la que se agarran estos equipos para poder permanecer en la categoría. Se trata de los posibles ascensos desde Tercera a Segunda B. Cada uno de ellos desbarataría un arrastre. El Portugalete, que la pasada campaña cayó en la última ronda ante el Castellón, aspira este año al retorno a la división de bronce mediante la eliminatoria de campeones, que ofrece la oportunidad de reengancharse en caso de fracasar al primer intento. El Sestao River también tiene asegurada su presencia en el play-off, aunque en su caso deberá superar tres rondas para ascender. Alavés B, Balmaseda y San Ignacio pelearán por las otras dos plazas de privilegio.

Así las cosas, en el peor de los casos se producirían cuatro descensos vascos en Segunda B y ningún ascenso a dicha categoría, lo que provocaría siete descensos en Tercera. En el más optimista, habría tres descensos euskaldunes en la división de bronce y cuatro ascensos a la misma, lo que propiciaría que no se diese ningún arrastre y que incluso se generase un ascenso adicional en las categorías regionales. El desenlace se irá revelando en las próximas semanas y es probable que haya equipos en vilo hasta finales de junio.

PENÚLTIMO ASALTO EN TERCERA La penúltima jornada de Tercera se disputará al completo el sábado a las 18.30 horas con la excepción del intrascendente Real C-Bermeo (17.30). Habrá cuatro derbis: Balmaseda-Sodupe, Zamudio-San Pedro, Portugalete-Santurtzi y Sestao River-Santutxu. Con vizcainos en liza, se jugarán Somorrostro-Ordizia, Deusto-Pasaia y Beasain-Basconia. Además, se disputan Lagun Onak-San Ignacio y Alavés B-Amurrio, relevantes tanto por arriba como por abajo.