El Zuazo llora en su Copa más triste

El conjunto rojinegro cae con dignidad en los cuartos de final de Lasesarre ante un Elche que solo pudo ponerse por delante en los parciales finales

09.02.2020 | 01:35
El Zubileta Evolution Zuazo se despide de su afición tras caer derrotado con dignidad en Lasesarre, donde venció el Elche Mustang. Reportaje fotográfico: Juan Lazkano

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ZUBILETA EVOLUTION ZUAZO: Sánchez (4), Velasco (3), Hernández (1), Manrique, Gil, Valdivia (4), Aalla, Loidi (3), Encina (4), Erauskin, Muñiz, Bengoetxea, Blázquez, De Andrés (2), Perazic y A. González de Garibay.

ELCHE MUSTANG: Zhukova (2), Méndez (2), Morales, Flores, Frujinoiu, Gutiérrez (6), Sánchez, Ocariz, González (2), Hernández, Gasco (5), Martínez (6), Rodríguez, Arcos y Guilabert.

Parciales: 2-0, 5-1, 7-3, 9-5, 11-8, 11-11 (al descanso); 13-13, 14-14, 17-17, 18-19, 19-21 y 21-24.

Árbitro: Víctor Navarro y Fernanda Espino excluyeron a Blázquez y De Andrés; y a Flores, González y Martínez.

Incidencias: Unos 2.000 espectadores en Lasesarre.

barakaldo - Qué forma más amarga de perder, delante de tu afición y tras haber desperdiciado una ventaja de cuatro goles. Pero qué forma más bonita de caer, con tu pabellón en pie, aplaudiéndote, creyendo en ti hasta el final. Así se despidió ayer el Zubileta Evolution Zuazo de la Copa. De su Copa. Con un Lasesarre lleno, levantado para decirle adiós. El conjunto rojinegro pagó su juventud ante un Elche Mustang que se aprovechó del nerviosismo rojinegro para permanecer vivo en la competición. De hecho, más que la efectividad ilicitana, el Zuazo se marchó de la Copa por sus errores. Quizá pesó el miedo a perder. Quizá el miedo a ganar. Pero cuando el encuentro encarrilaba su fase decisiva, la final, y el marcador reflejaba la igualdad reinante sobre el parqué, a las rojinegras les tembló el pulso. Ane Encina y Ainhoa Hernández mandaron fuera dos balones que empataban la contienda ante un pabellón plenamente entregado con el plantel local. Listo para la batalla. Maddi Aalla quiso mantener a las suyas en el encuentro con paradones que llaman a la puerta de la selección absoluta, pero cuando la pelota no quiere entrar, no hay guardameta que mantenga esa dinámica de fallos. Por eso, cuando perdonas tanto ante un rival como el Elche, acabas llorando.

Sin embargo, el Zuazo comenzó mandando. Era su Copa. Era su pueblo, su pabellón, su gente. Y eso se notó en el inicio del partido. Con Lasesarre volcado, al conjunto rojinegro le salió todo. Las posesiones largas acabaron en gol. Los contraataques acabaron en gol. Los siete metros acabaron en gol. Fueron diez minutos de gloria en los que el equipo barakaldarra no optaba solamente a doblegar al Elche, sino que mostraba su candidatura para llegar a la final del torneo. Y ganarla. Iba 5-1 arriba, así que no solo estuvo bien en ataque. Nayla de Andrés se creció en el centro de la defensa. Se multiplicó como los panes, apareció donde nadie más llegaba y cerró filas en torno a una Aalla que paró todo lo que llegó. Joaquín Rocamora, técnico del Elche, se desesperaba en la banda. El huracán rojinegro había despeinado todas sus ideas. Pero el Zuazo no sería el Zuazo si no tuviera una pequeña pájara. Y esta llegó cuando más daño hace, rozando el descanso. Porque el Elche también quería disfrutar de estos cuartos de final. El conjunto ilicitano llegaba a Lasesarre como uno de los equipos más en forma de la Liga Guerreras Iberdrola y, por eso, tiró de físico cuando el primer tiempo moría. Corrió cuando más cansadas estaban las rojinegras, con una menos por la exclusión de Ariane Blázquez, y empató. El buen momento del Zuazo se volvió un espejismo, Lasesarre vio cómo el rival empataba. Y entonces empezó la caída.

Al comienzo de la segunda mitad, nadie quería ganar y nadie quería perder. Así que la igualdad reinó hasta que a falta de diez minutos, el Elche puso dos goles de por medio. Las de Joseba Rodríguez quisieron, pero no pudieron. Sus intentonas toparon con la guardameta del Elche y entonces se dejaron llevar. La caída se convirtió en agonía y el Zuazo se echó a llorar.

el bera bera, favorito El Super Amara Bera Bera y el RoCasa Gran Canaria brindaron a Lasesarre el preludio perfecto para el encuentro del Zuazo. Ambos conjuntos deleitaron con un balonmano de escuela, pero solamente pudo quedar uno en pie y ese fue el conjunto donostiarra (25-23). Las azules, lideradas por Silvia Arderius y sus siete tantos y por Renata Lais y sus paradas, supieron sobreponerse a un mal inicio del encuentro, cuando el RoCasa se colocó con un parcial de 1-7. Entonces, el Bera Bera tiró de orgullo, pero unas inspiradas Silvia Navarro y Seynabou Mbengue impidieron que las guipuzcoanas se colocaran por delante en el marcador hasta el minuto 5 de la segunda parte. A partir de ahí, aunque ajustado, el encuentro fue azul.

De estas forma, el Bera Bera se medirá esta tarde al Liberbank Gijón (18.0 horas). El conjunto asturiano sigue vivo en su defensa del título después de vencer en un partido agónico al Rincón Fertilidad Málaga (23-22). Las jugadoras del equipo andaluz tuvieron posesión para forzar la prórroga, pero el Gijón continúa vivo en esta guerra. Por otro lado, el Aula Valladolid, rival al que esta tarde se enfrentará el Elche en las semifinales, consiguió eliminar al Granollers (21-25) con una Elena Cuadrado que destrozó la portería rival en ocho ocasiones.