Bizkaia espera ansioso el regreso de la Oreja de Van Gogh a los escenarios de la mano de Amaia Montero. A solo una hora de que arranque el concierto en el Bizkaia Arena del BEC, miles de personas llenan los accesos al recinto en una tarde marcada por la emoción, la nostalgia… y también por la lluvia.

Las colas han estado acompañadas durante buena parte de la tarde por tormenta y chaparrones, obligando a muchos asistentes a esperar bajo paraguas y chubasqueros. Aunque a falta de una hora para el inicio del concierto la lluvia ha dado una tregua y el ambiente se ha relajado, el mal tiempo no ha frenado a unos fans que llevaban horas aguardando para entrar.

Entre cánticos improvisados y fotos para el recuerdo, la expectación por volver a ver a Amaia sobre el escenario era evidente. “Estoy sin voz de tanto cantar en la cola”, contaba una joven completamente ronca antes de acceder al recinto. Sobre el regreso de la cantante reconocía que “yo no me lo esperaba para nada”.

Mucha emoción

La emoción también venía acompañada de promesas cumplidas. “Me aposté con mi amigo Álvaro que si Amaia volvía íbamos juntos al concierto y hemos cumplido”, explicaba entre risas otra asistente.

Desde Galicia han viajado varias amigas que aseguraban no poder perderse esta cita. “Tenemos las entradas desde que salieron” e “íbamos a venir fuese donde fuese el concierto”, contaban mientras esperaban para entrar al Bizkaia Arena. Al preguntarles qué canción querían escuchar esta noche, el grupo comenzó a cantar al unísono Rosas, uno de los himnos más reconocibles de la banda.

La Oreja de Van Gogh ofrecerá este fin de semana dos conciertos consecutivos en Barakaldo, ambos con entradas agotadas, en un regreso junto a Amaia Montero que ha convertido el BEC en una de las grandes citas musicales del año.