El Barakaldo sumó ante el Mérida una nueva victoria en Lasesarre que le mantiene en la lucha por los puestos de play-off, aunque la victoria comienza a ser insuficiente para los de Imanol de la Sota siempre que no venga acompañada de algún pinchazo de los equipos que se mantienen, agarrándose como a clavo ardiendo, en esos primeros puestos. Los fabriles necesitan, aún sumando los seis puntos que quedan, una carambola casi imposible entre Ponferradina, que tiene los mismos puntos que el conjunto de Lasesarre, Castilla, que aventaja en dos puntos a los gualdinegros, Pontevedra, que tiene tres de ventaja más el gol average, y Zamora, que tiene prácticamente asegurada su presencia en la fase de ascenso.
El encuentro comenzó con mucho ritmo por parte de ambos equipos. El Barakaldo rondó el gol en los primeros compases tras sendas jugadas desde la izquierda. En la primera, Galarza disparó desviado desde la frontal y luego, tras una pérdida de los emeritenses, esta vez la zaga visitante taponó el disparo de Sabin Merino. La más clara para los de Imanol de la Sota llegó a los siete minutos tras un disparo de Eric no blocado por Adrián; Mandiang no acertó a remachar y finalmente Sabin Merino disparó demasiado cruzado. El Mérida, que había avisado con un disparo de Hallson que se fue no muy lejos de la escuadra de Campos, estuvo a punto de marcar a los diez minutos. Saque largo de Adrián que se lleva Capi y zurdazo tremendo al larguero del centrocampista andaluz, que se lesionó en la acción y tuvo que ser sustituido.
BARAKALDO: Campos, Pedernales, Oier López, Arana, Dufur (Min. 77, De Jesús), Castillo, Mandiang (Min. 77, Valiño), Huidobro, Galarza (Min. 77, Ropero), Sabin Merino (Min. 69, Naveira) y Eric Pérez (Min. 85, Muñoz).
MÉRIDA: Adrián, Pareja, Chiqui (Min. 69, Almeida), Solar, Lancho (Min. 77, Gaizka Martínez), Corral (Min. 77, Pereira), Hallson (Min. 69, Sofiane), Capi (Min. 12, Benny), Beneit, Bergés y Jacobo.
Goles: 1-0: Min. 32; Arana. 2-0: Min. 73; Huidobro, de penalti.
Árbitro: Gerard Rius (Comité catalán). Amonestó a Lancho y Sofiane, ambos por el Mérida.
Incidencias: 2.800 espectadores en Lasesarre.
Tras el parón por la sustitución, los de Fran Beltrán disputaron sus mejores minutos. Un centro de Benny lo remató de volea Beneit al lateral de la red. Casi a la media hora, nueva acción clara para el Mérida. Falta botada por Chiqui y Pareja, totalmente libre de marca, cabeceó excesivamente cruzado ante Gaizka Campos. El Barakaldo respondió con un centro de Mandiang que Galarza remató a la media vuelta para que Adrián, con una buena intervención, enviara a saque de esquina. En el lanzamiento desde la esquina, los gualdinegros lograron adelantarse. Córner muy pasado desde la derecha, Sabin Merino, con la testa, volvió a meterla a la olla y Arana, en el segundo palo, batió a Adrián para poner en ventaja a los de Lasesarre.
La primera parte terminó con dos revisiones, una para cada equipo, ambas desestimadas por el colegiado. El Barakaldo reclamó un claro derribo de Lancho sobre Sabin Merino dentro del área y el Mérida una acción legal en que Arana se había anticipado claramente a Hallson.
Huidobro sentenció
Tras el descanso, los fabriles buscaron sentenciar con el segundo tanto. Sabin Merino buscó la escuadra pero se le fue el tiro a la derecha. Castillo tuvo en sus botas la mejor para ampliar la ventaja, pero no acertó a rematar el centro de Huidobro y la defensa alejó el peligro bajo palos. Pedernales, con un disparo desde la frontal, obligó de nuevo a lucirse al portero local, que envió a córner con una gran estirada. A veinte para el final llegó la jugada en que los de Imanol de la Sota sentenciaron. El técnico local solicitó la revisión de una posible mano de Pareja y las imágenes no ofrecieron dudas. El colegiado señaló el punto fatídico y Huidobro, con un lanzamiento por el centro de la portería, batió a un Adrián que se venció a su derecha. El centrocampista hizo su octavo tanto, dos de ellos de penalti, y superó a Víctor San Bartolomé como máximo artillero gualdinegro. Con veinte minutos por delante el Mérida se fue a la desesperada, pero solo Sofiane inquietó con un disparo al larguero de Campos.