Guitarras brillantes
The Takeband publica su 2º disco, 'Shining on everything', y el grupo vizcaino lo presentará el día 21 en el kafe antzoki
Casi año y medio después de las previsiones iniciales, pero ya está aquí el segundo disco del grupo vizcaino The Fakeband. Lleva por título Shine on everyone y nos atrevemos a predecir que será uno de los discos de este 2014 para los aficionados al rock de raíces estadounidenses. Además, los de Getxo, un grupo de "guitarras y armonías", han dado un paso adelante en contundencia eléctrica, han introducido metales y grabado un repertorio heredero de Wilco y Jayhawks. El viernes 21 lo presentarán en el Kafe Antzokia de Bilbao.
Voces, armonías y guitarras resplandecientes. Esa es la propuesta del brillante -desde su título a algunas de sus letras y el contenido musical- segundo disco de The Fakeband, el quinteto vizcaino liderado por la voz y la guitarra acústica de Txomin Guzmán. El antiguo miembro de John Wayne está magníficamente acompañado por las guitarras eléctricas de Pit Idoyaga y Alfredo Niharra (este último con disco nuevo en su proyecto Lee Perk), y la sección rítmica compuesta por el bajo de Juan Uribe y la batería de Iñigo Gil.
La banda, con miembros curtidos en Tulsa, Smile y Rubia, editó en 2010 su debut discográfico, Too late too bad, un disco con el aroma instrumental y, sobre todo, vocal del rock estadounidense a caballo entre los años 60 y 70. Un trabajo de bellas y empastadas armonías vocales en el que destacaban canciones como Don't save my life o Everything but love, herederas de grupos como The Band y Crosby, Still & Nash, y también "del rock y el pop británico de los 80".
"The Fakeband surgió sin idea de hacer un grupo, hice las canciones por placer", explicó a DEIA Guzmán, que olvidó el castellano y se pasó al inglés. Consecuencia de la sonoridad del repertorio, claramente "influenciado por la música de Estados Unidos", nos apostillaba. Su segundo disco llega tarde (querían grabarlo a finales de 2012), pero es muy bueno. Y supone un clarísimo paso adelante ya desde las primeras notas, en las que se advierte una mayor contundencia sonora, lograda en los estudios Sweet Saul Music de Sopelana, propiedad de Raúl Santolaria, que ejerce de co-productor junto a The Fakeband.
Menos limpios, más rudos y mostrando músculo. Así suenan los vizcainos ahora. Han dado un clarísimo paso adelante y confirman que se puede emocionar con sus armonías -"son nuestra seña de identidad desde hace años, hacemos hasta cuatro voces"- al mismo tiempo que noquear con ¡hasta tres guitarras! sonando al unísono y buscando su espacio, saltando de un canal a otro, o luciéndose en los solos. Sí, aquellos solos de antaño, los de los grupos clásicos de los 60 y 70, traslados al presente y sin dogmatismo alguno. Saltando de la herencia de Crosby, Still & Nash a la de Neil Young, Grateful Dead o The Byrds. O The Band. Si ellos introdujeron metales? ¿por qué no The Fakeband? Esos vientos puntuales apuntalan el paso adelante con la ayuda de colaboradores como Santi Ibarretxe.
ATEMPORAL Shining on everyone es un disco atemporal, ajeno al dictado de las agujas del reloj? y de la brújulas. Podía haberlo grabado un grupo de Missouri en 1969, por ejemplo. Pero estos músicos son nuestros, de Getxo, y firman un joya desde el arranque power pop de Top of the world hasta el postrero The secret, con cintas al revés y efectos a lo Beatles. En el camino hay de todo un poco? y todo bueno. Un montón de armonías vocales y guitarras, rockeras en Something about you y Get you back, esta última como si los Stones y Eagles juntos con Joe Walsh a la guitarra principal; country en Someone, una maravilla con un solo tremendo y el aroma de los Wilco y Jayhawks más pop; folkies y con armónica en Back on the road; souleras en Healing time; dulces en Fool me, con el aroma de Alex Chilton y alumnos como Teenage Fanclub? Enormes y de casa. Dales una oportunidad.