El callejón de las botxerías

La Olla de la Plaza Nueva, elegido como el mejor pintxo de temática africana del Casco Viejo

29.10.2020 | 01:13

ES curioso que buena parte de África esté considerada como el Tercer Mundo cuando fue el primero que pisó el hombre. Una explicación plausible la dio Jomo Kenyatta, considerado el padre fundador de Kenia, cuando recordó que "en la antigüedad el hombre africano vivía feliz y teníamos la tierra. Luego vino el hombre blanco con su Biblia. Y nos hizo soñar cerrando los ojos. Cuando los abrimos, el hombre blanco tenía la tierra y nosotros la Biblia". Quizás sea algo exagerado pero no suena como una extravagancia.


El hombre blanco. ¿Estamos en deuda con África? ¡Quién sabe! No está de más mirar hacia el hemisferio sur e invocar, dicho sea con permiso de Isak Dinesen (o por ser más justos, la dueña de ese pseudónimo, Karen Blixen...), la escritora de la célebre novela, la memoria de África. Una buena manera de hacerlo es a través de su gastronomía. No en vano, el paladar es el buzón al que llega una postal del pasado y nos recuerda, mediante la lectura de los sabores, algo de nuestros orígenes.

Les cuento todo esto porque el sabor de África ha impregnado el Casco Viejo de Bilbao durante el mes de octubre gracias al concurso de pintxos basados en la cocina africana, en el que han participado una veintena de bares, cafeterías y restaurantes de las Siete Calles. Y La Olla de la Plaza Nueva ha conquistado los paladares del jurado con un pintxo típico de las calles de Durban, en Sudáfrica. El bocado, denominado Ox Chow, es un peculiar bocadillo elaborado a base de carne de buey guisada en leche de coco –ocho horas de cocción y otras 18 de reposo...– entre pan brioche y especias como curry verde, canela, cúrcuma y cilantro, entre otras. Todo un estallido en la boca, vamos. Digamos que Tomás Liendo e Iker Carrillo fueron los gestores de la propuesta, acompañados por el equipo al que se suman Lucero Arias, Hernando Bulnes, Daniel Sada, Ekaitz Durán, Juan Espínola, Eneko Viteri y Nagore Lloret. Ayer celebraban la imposición de la txapela a las puertas del local como si fuesen campeones en el frontón.



La Asociación de Comercios, Hostelería y Empresas del Casco Viejo, Zazpikaleak, que preside Eider Txarroalde, organizadora del certamen gastronómico, entregó ayer los premios del concurso que forma parte de la campaña Munduari Bira ZazpiKaleetan-Vuelta al Mundo en Siete Calles, que invita a recorrer el mundo sin salir del Casco Viejo a través de distintas iniciativas.

Dictaminaron que el premio a la creatividad iba a parar al batzoki Bilbo Zaharra (calle Tendería, 17), que presentó una galleta de boniato y remolacha con una copita de plátano macho, cuya presencia e innovación, junto con el sabor, llamó la atención del jurado. Harry Rangel y Johngris Rodríguez no podían disimular su orgullo. A su vez, el premio de la votación popular recayó en el bar Sarkue, de la calle Tendería, 9, por su creación Kamba wa nazi, un pintxo de pasta brick con langostinos cocidos en salsa de coco al estilo de Tanzania. Iñaki Carrera recogió el galardón. Asimismo, la asociación de comerciantes repartió los premios a dos clientes agraciados –Carmelo Izurzu y Nerea Madariaga– tras votar en los diferentes locales por sus pintxos favoritos.






África fue el cuarto mes (América fue el elegido para julio, Euskal Herria en agosto y Asia en septiembre...) y a Europa le corresponderá cerrar el ciclo en noviembre. El jurado especializado estuvo compuesto por Amed Belkhir, del legendario bar Melilla y Fez de Iturribide; Karim Elhaddadi, propietario del restaurante Berebar en la calle San Francisco; Alu Ndiaye, propietario del bar tetería Baobad, entre otros. Ayer celebraron su decisión, además de los citados, Luis Arbiol, Amaia Deprit, Anton Cundín, Pili Quesada, María José Gutiérrez, Anakoz Merikaetxebarria, Janire Chaparro, Susan Alaguero, Gaizkane Florín y un puñadito de amigos más.

 

Un bocata de las calles de Sudáfrica, de La Olla de la Plaza Nueva, elegido como el mejor pintxo de temática africana del Casco Viejo

Organizado por la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo, el certamen forma parte de la campaña Munduari Bira Zazpikaleetan