La asociación memorialista Pipergorri de Gernika-Lumo ha presentado los actos conmemorativos organizados en torno al 86º aniversario de la clausura del Hospital Militar de Prisioneros de Guerra de Gernika, un centro que funcionó entre 1938 y 1940. La edición de este año adquiere una relevancia singular tras la reciente declaración del espacio urbano del municipio como Lugar de Memoria, una catalogación legal que ampara de manera específica tanto las antiguas dependencias hospitalarias del pabellón del instituto como el Memorial 269 ubicado en el cementerio de Zallo. Las jornadas combinarán la divulgación literaria, el cine y un emotivo homenaje institucional enfocado en rescatar el testimonio directo de los allegados de las víctimas

Desde la asociación han insistido de manera especial en la dimensión humana que engloba este proyecto de investigación y reparación "detrás de cada una de las 269 identidades recuperadas existen familias que arrastran una marca transversal, una herida que recorre el núcleo familiar debido a la desaparición o fallecimiento de un ser querido en circunstancias de guerra y que, en muchas ocasiones, desconocían por completo que su destino final había sido Gernika", explica Amagoia Lopez de Larruzea, coordinadora del proyecto.

La labor minuciosa de identificación de nombres, apellidos y lugares de origen, iniciada con la publicación de un libro escrito por la asociación en el año 2022, ha permitido localizar hasta la fecha a un total de 44 familias de diferente procedencia como Bizkaia, Asturias, Murcia, Madrid y Extremadura. Durante el último año, las investigaciones de Pipergorri han fructificado con el contacto de tres nuevas familias, confirmándose que los allegados de dos de los prisioneros fallecidos viajarán a la villa para asistir presencialmente al homenaje y aportar sus propios testimonios. Se trata de la familia Sariego, de procedencia asturiana, y de la familia Xiberta, que se trasladará desde Cataluña.

Desde el colectivo impulsor señalan que estos encuentros resultan "reconfortantes y fundamentales para intercambiar documentación y fotografías, ayudando a los descendientes a cerrar un ciclo de búsqueda activa de la verdad y dándoles la certeza de que sus familiares no descansan en una fosa común anónima, sino en un espacio de recuerdo institucionalizado".

Las jornadas se desarrollarán del 27 al 30 de mayo

Las actividades programadas por el colectivo memorialista darán comienzo de manera oficial el próximo miércoles, 27 de mayo, en la Casa de Cultura de la localidad. La sesión inaugural, fijada para las 18.30 horas, consistirá en la presentación del libro titulado 'Las voces de la República', un trabajo de investigación desarrollado por el escritor y activista de Iruña, Joseba Eceolaza Latorre. En esta obra, el autor profundiza en la tesis de que el prolongado silencio mantenido por las familias de los represaliados durante la dictadura no obedeció a una elección voluntaria, sino a una estricta necesidad de supervivencia, conservando la memoria de lo acontecido en la más absoluta intimidad hasta poder ser rescatada en la actualidad. 

La programación cultural tendrá su continuidad el viernes, 29 de mayo, a las 20.00 horas en la Lizeoteka del Lizeo Antzoki con la proyección de la película dramática 'La bala', dirigida por Carlos Iglesias en 2025. El largometraje narra la historia de un sacerdote que emprende la búsqueda del cadáver de su tía, una enfermera de la División Azul fallecida en la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, desencadenando una trama basada en hechos reales que indaga en los secretos familiares y la necesidad colectiva de esclarecer el pasado histórico. 

El acto central y de mayor carga simbólica se desarrollará el sábado, 30 de mayo, a partir de las 11.30 horas en el Memorial 269 del cementerio de Zallo. La cita recuerda de forma específica a las 269 personas que perdieron la vida en el complejo sanitario militar , cuyo último prisionero registrado fue el asturiano Benito Fernández González, fallecido el 3 de junio de 1940 justo antes del cierre definitivo de la instalación. El homenaje de este año contará con una comitiva musical a cargo de los miembros de la Banda de la Escuela de Música Segundo Olaeta y contemplará la tradicional lectura compartida de los nombres de los fallecidos junto a una ofrenda floral.

Espacios públicos para un compromiso democrático

La consolidación de esta memoria pública se materializa formalmente en dos entornos urbanos diferenciados dentro de Gernika-Lumo. Por un lado, el cementerio de Zallo alberga el monolito que aglutina el listado completo de los prisioneros fallecidos. Por otro, el recinto exterior del instituto local funciona de manera complementaria como un Espacio de la Memoria, dotado de paneles informativos y un monumento inaugurado a principios del año pasado para visibilizar lo que durante décadas se mantuvo oculto. 

Los coordinadores del proyecto concluyen que sacar a la luz estos hechos históricos responde "a un estricto compromiso democrático con las libertades individuales y colectivas, para lograr vivir en un mundo en el que no haya guerras, ni sublevaciones, ni hospitales militares como el de Gernika".

Por todo ello, han reiterado la invitación a toda la ciudadanía gernikarra a sumarse a los actos para construir de forma conjunta una memoria inclusiva.