Umore Azoka cierra otro capítulo, el vigésimo sexto, aupando de nuevo a los artistas callejeros y superando las adversidades que, generalmente, se presentan en forma de agua. El podio de espectáculos ha quedado conformado, en esta ocasión, por Bitsa Konpainia, DAB y Manolo Alcántara; estas agrupaciones han recibido los premios Umore Azoka 2026. Además, la compañía emergente Kankarro se ha llevado una mención especial.
El galardón a mejor espectáculo de Euskadi ha sido para DAB dantza konpainia por su proyecto Kea, “por su brillante capacidad para transmitir y documentar el mundo de las cigarreras a través de la danza”, tal y como han señalado desde el jurado. La compañía “despliega una excelente técnica unida a una puesta en escena impecable”, añaden. La propia compañía habla así de su creación: “Es una reivindicación de la memoria colectiva y de la resistencia silenciosa. Rinde homenaje a las trabajadoras de Tabakalera en Donostia y, en general, a todas las mujeres que trabajaron a la sombra de la industria, escribiendo la historia con sus cuerpos y sus manos. A través de los cuerpos de tres mujeres, gestos repetidos y sencillos se transforman en poesía física, convirtiendo en danza los ritmos mecánicos del trabajo. El humo, las voces y los movimientos hacen visible lo invisible”.
Mejor espectáculo en euskera
Por otro lado, el jurado de Umore Azoka ha decidido que el premio al mejor espectáculo en euskera sea para Bitsa Konpainia por su espectáculo Haritik Tiraka. “Se trata de una producción centrada en la narración oral en euskera cuya dramaturgia es capaz de transmitir con gran plasticidad las vivencias de las mujeres en algunos de los acontecimientos más trágicos de la historia de Euskadi con un lenguaje poético y conmovedor”, enfatiza el jurado.
Además, Manolo Alcántara se ha alzado con el premio a mejor espectáculo del resto del mundo por Refugi, que, en palabras de los expertos de la feria leioaztarra “es una sincera y humilde reflexión sobre su trayectoria artística, que se caracteriza por su cercanía con el público, elegancia técnica, poesía y un acertado uso de los elementos escénicos”.
Por último, la mención especial ha recaído en Kankarro por “su brillante capacidad para fusionar danza y circo en un espectáculo que transmite especial serenidad y belleza, gracias a un excelente dominio de las técnicas”.