Desde 2020, el muskiztarra Alberto Valles, más conocido como Il Diavolo, ha realizado un total de 49 retos solidarios en bicicleta... Y desde el sábado afrontará su reto número 50. Este muskiztarra que padece una insuficiencia suprarrenal, una cardiopatía y que tiene una discapacidad reconocida del 46% partirá el sábado desde la localidad catalana de Gelida en un reto en el que recorrerá más de 2.000 kilómetros en poco más de dos semanas con el objetivo de dar visibilidad al Síndrome Nicolaides-Baraitser, una enfermedad rara que padecen tan sólo 23 niños y niñas en el Estado.
El objetivo de Il Diavolo es pasar por las localidades de la mayoría de las personas afectadas por este síndrome. “Está siendo impresionante el cariño que estoy recibiendo de las familias de las personas afectadas y de su entorno. En algunos de los municipios, incluso, están organizándome recibimientos en los ayuntamientos. Si genero felicidad durante este reto a estas familias que tanto lo necesitan, por mi parte, el objetivo estará más que cumplido. A mí los retos solidarios me lo dan todo”, apunta Il Diavolo.
La aventura que comenzará en Catalunya, le llevará a distintas localidades a lo largo y ancho del Estado, lugares unidos por el hecho de contar con alguna persona que padece este síndrome que se ha diagnosticado a cerca de 300 personas en todo el mundo. El destino final, tras pasar lugares como Valencia, Alicante y León, será Oviedo, donde reside Jose Luis Capitán, Capi, amigo de Il Diavolo y que tiene una hija que padece este síndrome. “Conociendo el caso de la hija de Capi, pensé que podía hacer algo por dar visibilidad al síndrome Nicolaides-Baraitser y durante estas semanas he ido preparando todo lo necesario para afrontar este reto”, desarrolla Il Diavolo. A lo largo de este reto, también se recaudarán fondos con la asociación Nicolaides-Baraitser y, así, quienes quieran poner su granito de arena para impulsar la investigación de esta enfermedad rara podrán realizar sus donaciones enviando un bizum al 06600.
Esta experiencia no será una más dentro de las casi 50 que ha vivido Alberto Valles, quien empezó a andar en bicicleta hace poco más de 30 años, cuando tenía 23 años. “Este es el último reto en ruta que voy a hacer. Son experiencias muy bonitas, pero también son muy duras y desde 2023 he notado un bajón importante de salud. Es demasiada responsabilidad que el que se pueda hacer un reto o no dependa de mí exclusivamente, de mi salud. Además, también hay que dedicarle más tiempo a la familia”, desarrolla Il Diavolo. Y es que su cuerpo no genera cortisol y todo ello complica sobremanera la preparación de cada reto.
“Está siendo impresionante el cariño que estoy recibiendo de las familias de las personas afectadas y de su entorno"
Todos los detalles cuentan de cara a estar en condiciones para poder hacer realidad estos retos solidarios de ultrafondo encima de una bici. El hecho de que no vaya a organizar más iniciativas de ultrafondo en ruta no significa, ni mucho menos, que vaya a dejar de participar en este tipo de acciones. “Voy a estar en todo lo que necesiten los demás. Voy a seguir colaborando en la medida en que mi cuerpo pueda, pero no voy a organizar más retos en ruta por todo lo que conlleva a nivel de responsabilidad”, reconoce Il Diavolo quien, además, estrenará un casco especial en esta nueva aventura, una cubierta que está diseñado por Kike Lafuente y que está basado en los cascos que usaba Claudio Ciapucci, ídolo de Alberto Valles.
Despedida de récord
Este reto número 50 será el último que hará en ruta Alberto Valles, pero aún le quedará una bala más en la recámara al ultrafondista muskiztarra. En este aspecto, a lo largo del próximo otoño tiene previsto hacer un último reto en rodillo, una nueva hazaña con la que buscará inscribir su nombre una vez más en el libro Guinness de los Récords, en esta ocasión el de la tirada más larga en rodillo. El techo a superar es hacer 2.000 kilómetros en una semana, marca establecida por un ultrafondista inglés. “Sé que, posiblemente, no podré ir más rápido que él, pero tengo una gran fortaleza mental que me va a permitir estar muchas horas sobre el rodillo”, indica Il Diavolo, quien ha sido dos veces campeón del mundo de rodillo.
Al hablar de cómo le gustaría que fuese su despedida del mundo de los retos de ultrafondo, el muskiztarra lo tiene meridianamente claro. “Me gustaría despedirme con SpiderAbel, haciendo los dos juntos un reto. Somos muy amigos, hemos compartido experiencias preciosas y me encantaría estar con él en el que sería mi último reto”, reconoce Il Diavolo.
Gracias a andar en bicicleta y a haber hecho muchos retos solidarios de ultrafondo, Alberto Valles ha podido conocer muchísimos lugares pero para él su favorito es la pista de Ibarguen en Aiara. “Allí he vivido grandes momentos y es mi lugar favorito de entrenamiento en los momentos buenos y, sobre todo, en los momentos no tan buenos. Allí soy plenamente feliz. El deporte para mí es no sólo un soporte físico, sino también es un soporte mental”. asegura Il Diavolo, quien ya cuenta los días para emprender el que será su último reto de ultrafondo solidario de bicicleta en ruta.