Con el verano a la vuelta de la esquina, muchos piensan ya en esas jornadas de sol y baños. La calidad del agua es un parámetro imprescindible para que vizcainos y visitantes puedan disfrutar de la temporada de playas sin ningún problema. Esta próxima campaña se han programado más de medio millar de muestreos para garantizar que los arenales cumplen los requisitos sanitarios necesarios. Las muestras, a la que se añadirán otras de repetición u extraordinarias en caso de ser necesarias, se tomarán en 36 puntos distribuidos por todas las playas del territorio.

Desde hace más de 35 años, el departamento de Salud del Gobierno vasco es el responsable de vigilar el estado sanitario de las zonas de baño de Euskadi, mediante el control de las condiciones higiénico-sanitarias tanto de la calidad del agua como del entorno que la rodea. Una vigilancia para la que resulta "fundamental" la recogida de muestras de agua para el control de los parámetros obligatorios y su calificación posterior de acuerdo con los resultados analíticos. En base a esa calificación, luego se realiza una recomendación de las condiciones para un baño saludable, informando a la ciudadanía de la calidad del agua y de los posibles episodios de contaminación, circunstancias excepcionales o situaciones anómalas que puedan producirse.

Cada temporada se programa un número determinado de muestras, teniendo en cuenta el número de zonas de baño y el número de puntos de muestreo por zona. La frecuencia de recogida es variable, dependiendo del punto, intensificándose en aquellos con mayor posibilidad de sufrir episodios de contaminación de corta duración. Así, en la mayoría de los casos, durante la temporada oficial de baños de cada playa se toman muestras con una frecuencia semanal, aunque hay otros en los que se hace cada quince días. También se realizan muestreos previos para asegurar que la temporada de playas comienza con el agua en buen estado.

Hasta tres puntos por playa

En las playas de Bizkaia se han establecido 36 puntos de muestreo, dependiendo de la extensión del arenal: hay algunas, como la de La Arena, Gorliz o Arriatera-Atxabiribil, que tienen establecidos hasta tres; en Ereaga, Barinatxe, Laida o Karraspio hay dos, mientras que se toma una única muestra en las restantes: Portu Txiki (Zierbena), Las Arenas, Arrigunaga, Azkorri, Muriola, Plentzia, Armintza, Laidatxu, Toña, San Antonio, Ea, Isuntza o Arrigorri. Se eligen puntos que resulten representativos de la calidad de agua y de la zona donde más bañistas acuden.

¿Cómo se toman las muestras?

Las muestras se toman de forma habitual por las mañanas, a partir de las 6.45 horas, siempre que haya luz natural. En caso de incidencias, se pueden recogerse también muestras a la tarde, que se deben mantener refrigeradas -a menos de 8ºC- hasta entregarlas en el laboratorio al día siguiente. Lo recomendable es hacerlo habiéndose introducido a una profundidad de al menos un metro y a 30 centímetros de la superficie, siempre que las condiciones de la mar lo permitan.

Etiquetadas y junto a un formulario en el que se incluye el estado de la playa, el estado de la mar, la temperatura o posibles incidencias que pudieran producirse durante la recogida, se trasladan posteriormente refrigeradas a la Subdirección de Salud Pública y Adicciones de Bizkaia, ubicada en el Parque Tecnológico de Derio, donde se analizan, antes de las 11.00 horas. En el caso de muestras extraordinarias recogidas el día anterior se entregan en el laboratorio antes de las 9.00 horas.



En la mayoría de ellos se tomarán 19 muestras durante los cuatro meses que se prolongará la temporada de playas, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, un total de 570 a lo largo de todo el verano. En La Arena, Portu Txiki, Las Arenas, Ereaga, Arrigunaga, Muriola, Plentzia, Gorliz, Armintza, Laidatxu, Aritxatzu, Toña, San Antonio, Laida, Ea, Isuntza, Karraspio y Arrigorri los muestreos serán semanales, y quincenales en Azkorri, Barinatxe, Arriatera-Atxabiribil, Bakio, Aritzatxu, Laga y Ogella. En Las Arenas, Toña, San Antonio y la zona de la ría de Karraspio se intensificarán los controles, hasta tres en una misma semana, en situaciones de lluvias o incidencias. De forma ordinaria, los controles se realizan todos los lunes de la temporada.

También se realiza una comprobación previa del estado del agua de las playas antes de que estas abran oficialmente la temporada, el próximo 1 de junio. De esta forma, las primeras muestras en Bizkaia se recogerán en los 30 puntos la semana del 18 al 22 de mayo, de forma que se cuente con información real de cuál es la calidad sanitaria del agua para cuando los primeros bañistas acudan a los arenales.

Episodios de contaminación

Esta es la dinámica ordinaria, que se modifica cuando ocurren episodios de contaminación u otras circunstancias que alteren la calidad del agua; en estos casos, las muestras se repiten una y otra vez hasta que se comprueba que el agua vuelve a ser apta para el baño.

A lo largo de los últimos años, el número de estas muestras no programadas ha ido aumentando de forma considerable. Por una parte, porque los estándares de calidad del agua son cada vez más estrictos y, por otro, porque todas las temporadas se registran precipitaciones intensas que alteran la calidad del agua, cada vez con más frecuencia y mayor intensidad debido al cambio climático. Además, el tiempo de procesado de las muestras y la obtención de los resultados es cada vez más corto, lo que permite recoger varias muestras a lo largo de una misma semana.

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En Bizkaia, a lo largo del verano se prevé realizar unos 260 muestreos de este tipo. No es algo excepcional: cae una tromba de agua en pleno agosto, las depuradoras no dan abasto y terminan vertiendo aguas fecales que llegan a las playas. En esa zona, hay que repetir una y otra vez los controles hasta que los parámetros se normalicen para que se pueda volver a permitir el baño. Y pasa cada vez más a menudo.