Un kebab del barrio bilbaino de Matiko, que abrió sus puertas el pasado 23 de diciembre, ha puesto en marcha un llamativo desafío gastronómico: pagar 100 euros a quien sea capaz de comerse un durum de 2,5 kilos en 5 minutos.
La iniciativa parte de Kami, propietario de Matiko Kebab, que asegura ofrecer “el durum más grande de Euskadi”. Por ahora, el reto sigue intacto. “De momento nadie lo ha conseguido”, explica, confíado en que el día que alguien lo logre “pagará tranquilamente”.
Además, el local plantea una segunda prueba: terminar un durum de 1 kilo en tan solo un minuto. En este caso, la recompensa es de 50 euros. Un desafío que, por su exigencia, tampoco ha encontrado aún vencedor.
Un reto aún desconocido
Lejos de grandes campañas o promoción, la propuesta se mantiene todavía en un perfil bajo, sin haberse popularizado entre los bilbainos. Aún así, el establecimiento ya llama la atención por el tamaño de sus productos. “La gente me dice que nunca había visto durums así de grandes”, señala Kami.
El negocio ofrece estos durums a precios accesibles, 6 euros el de 1 kilo y 14 euros el de 2,5, y defiende su filosofía: “Buena cantidad y buena calidad”. Una apuesta clara por las raciones generosas que, de momento, guarda un premio esperando a quien se atreva a intentarlo.