El rápido crecimiento de la inmigración en Japón ha despertado los recelos de la población autóctona. No en vano, en apenas cinco años, el país del sol naciente ha pasado de tener registrados en 2020 a 2.770.000 de ciudadanos de origen extranjero a los 3.9656.000 de vecinos no nacidos en Japón en 2025. Aunque el número pueda parecer elevado, el porcentaje sobre la población total apenas representa el 3,21%, ya que en Japón residen más de 126 millones de personas. Y estas cifras han puesto en el disparadero a los inmigrantes con discursos xenófobos que potencian el odio hacia los residentes con origen extranjero.
Precisamente ante este situación, el periódico Asahi Shimbum ha puesto el foco en el trabajo que se desarrolla en Bilbao desde 2013 a través de la Estrategia AntiRumores. El periodista Takuya Asakura viajó el pasado mes de noviembre hasta la villa, dentro de una gira de visitas por el Estado español. Y se fijó en la labor que se impulsa desde la administración local para favorecer la convivencia entre todos los ciudadanos.
Diario de amplia trayectoria
Esa mirada a Bilbao se ha reflejado en tres artículos que se han publicado esta semana en el diario Asahi Shimbun, que es el segundo periódico más importante de Japón, con una tirada diaria de 3,39 millones de ejemplares. La trayectoria y respeto hacia el trabajo de este medio de comunicación es muy alta en el país nipón ya que se fundó en 1879, siendo uno de los periódicos más antiguos.
El diario ‘Asahi Shimbum’, el segundo más importante de Japón, ha realizado una serie de tres reportajes sobre el proyecto bilbaino
Es una serie de tres artículos donde se resalta la Estrategia AntiRumores de Bilbao, haciendo especial hincapié en las 600 personas que forman parte de este proyecto. Son de formación y origen diverso pero todos tienen claro cuál es su papel: desmentir los bulos que se expanden sobre la población extranjera. Es un proyecto que funciona desde hace 13 años y durante este periodo de tiempo la población inmigrante en Bilbao ha crecido de manera constante. Según el Informe de Inmigración extranjera en Bilbao, en 2013 el número de personas residentes en la capital vizcaina de origen extranjero era de 28.523 ciudadanos mientras que los datos de 2025 señalan que esa cifra se ha multiplicado hasta alcanzar los 65.077 vecinos de procedencia extranjera.
Uno de los reportajes se centra en cómo se forman las personas que toman parte de este proyecto y Asakura subraya que “un principio fundamental de los agentes antirrumores es que negar los sentimientos de la otra parte o abrumarla con datos solo puede volverla más testaruda”. Por ello, el periodista nipón señala que los colaboradores de esta estrategia tratan de que su mensaje vaya calando entre la ciudadanía para ir desechando los estereotipos que se generan alrededor de la población inmigrante.
Repercusión
Otra de las situaciones que le llama la atención al periodista es que la información sobre las sesiones de capacitación para ser agente antirrumores llega a un público muy amplio ya que se usan las redes sociales de la villa. Este trabajo le choca al compararlo con la realidad de Japón donde los proyectos son escasos como el de la ONG Cinga, que apoya a residentes extranjeros y que el año pasado comenzó su formación en Tokio para impulsar los agentes antirrumores.
Adentrándose un poco más en la labor que se impulsa, el periodista charla con Anne Lezama, trabajadora de una de las entidades que participa en el proyecto. Con ella conoce de cerca cómo se forman a los agentes a quienes se les ofrece formación y habilidades comunicativas para ir dejando atrás los estereotipos.
El sociólogo Xabier Aierdi, de la Fundación Begirune, también participa en uno de los reportajes. La entidad es el referente en Euskadi para conocer la inmigración y sus implicaciones sociales. Ante ello, Aierdi indica que en el País Vasco el 40% de la población se muestra “neutral” ante la inmigración y lo que tienen que hacer las estrategias antirrumores es que ese porcentaje de ciudadanos no caigan “en la intolerancia ni en el racismo”.
Ejemplo para Japón
El país nipón es un territorio tradicionalmente conservador y en las últimas elecciones generales que se celebraron en julio los mensajes de ultraderecha y xenófobos fueron calando en la población. El altavoz que en Bilbao tiene la Estrategia AntiRumores no es comparable con Japón, tanto por el recorrido ya hecho como por el que queda por recorrer.
Por ello, el periodista Takuya Asakura comparte la opinión del profesor de la Universidad de Tsuru, Takahiko Ueno, que destaca que el primer paso que debe dar Japón en pro de la convivencia es “aclarar qué tipo de sociedad queremos crear en cinco o diez años y luego desarrollar una estrategia para lograrlo”. Una respuesta que el periodista ha encontrado en Bilbao con la Estrategia AntiRumores.