El exjefe de ETA, Garikoitz Aspiazu, Txeroki, disfrutará de un régimen de semilibertad de lunes a viernes, con la obligación de volver a dormir a prisión, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.

Fuentes del Departamento Vasco de Justicia y Derechos Humanos explicaron a EFE que la Junta de Tratamiento de la cárcel de Martutene, en Donostia, propuso esta medida, que no constituye un tercer grado, sino una fórmula intermedia destinada a la preparación para la salida de prisión cuando el cumplimiento de la condena está muy avanzado.

Este régimen permite a los internos salir de prisión de lunes a viernes y volver solo a dormir durante esos días, debiendo presentar un ‘plan de ejecución’ que acredite que realizarán trabajo o voluntariado, con los horarios correspondientes.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional debe emitir un informe no vinculante, dejando la decisión final en manos del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, y lo habitual es que este tipo de concesiones no se revoquen.

Condenas y antecedentes

Garikoitz Aspiazu Rubina (Bilbao, 1973) fue considerado jefe de ETA hasta su detención en 2008 y está condenado a cientos de años de prisión por distintos atentados.

En 2011, la Audiencia Nacional le impuso 377 años de prisión por el intento de asesinato de la exteniente de alcalde de Portugalete, Esther Cabezudo, y por 20 delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa y estragos.

En 2015, fue condenado a 9 años por ordenar un atentado con coche bomba en Oropesa (Castellón), y en 2018, a 18 años por intentar matar con un paquete bomba a María Luisa Guerrero, delegada de Antena 3 en Euskadi.

Además, cumplía varias penas en Francia que suman más de 30 años, y fue trasladado en 2024 desde la prisión francesa de Lannemezan a Martutene, Donostia.

Implicación en otros atentados y proceso de paz

Aunque se le relacionó con el asesinato del juez José María Lidón en Getxo en 2001, fue absuelto por falta de pruebas. También se le vincula con el atentado de la T4 en Madrid (2006), en el que murieron dos personas, considerado uno de los hechos que rompió el proceso de conversaciones entre ETA y el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con Jesús Eguiguren como emisario.