El Athletic, salvado matemáticamente y con remotas opciones de alcanzar posiciones europeas, afronta mañana el último partido de la temporada en San Mamés. Enfrente asomará el Celta de Vigo que dirige Claudio Giráldez, sexto en la clasificación con media docena de puntos más que el conjunto rojiblanco, que está a punto de cerrar una campaña en la que el rendimiento del colectivo ha estado muy por debajo de las expectativas generadas antes del comienzo del curso.
La puesta en escena en La Catedral no ha sido ninguna excepción. Ni fuera de sus dominios, ni como local ha dado la talla la tropa de Ernesto Valverde, cuyos números en casa resultan especialmente dolorosos y censurables. Más si cabe después de las dos últimas temporadas completadas al calor de una afición que apenas veía perder al equipo en feudo propio en el campeonato de la regularidad. Una sola derrota liguera en el ejercicio 2023-24, en el estreno para más inri ante el Real Madrid (0-2), y dos en la temporada 2024-25 al caer a manos del Atlético (0-1) en la cuarta jornada y del Barcelona (0-3) en el cierre de un campeonato sin nada en juego había sufrido no en vano el Athletic en la suma de los dos últimos cursos.
Nada que ver con lo acontecido esta campaña, en la que los rojiblancos coleccionan siete derrotas ligueras en casa a falta del último compromiso ante el Celta, lo que sitúa al equipo de Valverde a un solo tropiezo de igualar el récord de ocho derrotas como local en una liga desde la inauguración del nuevo San Mamés en septiembre de 2013. Aquel récord negativo se registró en la temporada 2022-23, la primera de las cuatro de Valverde al frente del equipo en esta tercera etapa como entrenador de los leones. Las ocho derrotas se produjeron contra Espanyol (0-1), Atlético (0-1), Real Madrid (0-2), Girona (2-3), Barcelona (0-1), Sevilla (0-1), Betis (0-1) y Elche (0-1).
Con ocho victorias y tres empates en los once encuentros restantes, el Athletic, que acabó LaLiga en octava posición sin billete europeo, se adjudicó aquella campaña 27 de los 57 puntos a los que opositó en San Mamés con un saldo de 22 goles a favor y 15 en contra. Esta temporada son 29 puntos los que coleccionan los rojiblancos en casa a falta de un partido con un balance de nueve triunfos, dos empates y siete derrotas, las cuales han llegado ante Alavés (0-1), Getafe (0-1), Real Madrid (0-3), Espanyol (1-2), Barcelona (0-1), Villarreal (1-2) y Valencia (0-1).
Con 21 goles a favor y 20 en contra en los dieciocho partidos disputados, los datos constatan que no se trata de una de las temporadas con menor puntuación como local en LaLiga, pero sí la que menos empates proyecta en el nuevo San Mamés con solo dos y en la que más goles ha encajado el equipo (20) desde la apertura del estadio hace más de una década. Solo en el ejercicio 2014-15, también con Valverde en el banquillo, recibió 20 tantos el Athletic al abrigo de la nueva Catedral, que únicamente en el curso 2017-18, cuando el equipo acabó LaLiga como cuarto peor local bajo la batuta de Kuko Ziganda, vio golear menos a los bilbainos al anotar entonces 19 goles en otros tantos partidos.
Con 21 goles marcados ahora, los leones igualan a la baja los de la temporada 2019-20 con Gaizka Garitano y tienen al alcance los 22 de la campaña 2022-23. Lejos quedan los 42 goles marcados en los cursos 2013-14 y 2023-24, récord positivo en el nuevo San Mamés con Valverde al mando de las operaciones en ambas ocasiones.
EL VEREDICTO FINAL
Con los números en la mano, más allá de las peores sensaciones transmitidas aún como visitante con solo 15 puntos sumados de 54 posibles antes de visitar el Santiago Bernabéu en la última jornada, queda por ver el veredicto final de la parroquia rojiblanca a cuanto ha visto y padecido a lo largo de la temporada. Al ser el de mañana ante el Celta el último encuentro del curso en casa, se espera que la masa social del club se pronuncie al término del encuentro para mostrar su parecer.
En medio del hastío generalizado y de las crecientes ganas de que la temporada toque cuanto antes a su fin a pesar de conservar remotas opciones de clasificación europea por asombroso que parezca a estas alturas, está claro que dicho veredicto difícilmente puede resultar favorable al desempeño de un equipo que ha convertido el fortín de San Mamés, prácticamente inexpugnable en las dos últimas campañas, en una especie de coladero por el que se han escapado demasiados puntos.