Una desconexión fatal
Griezmann, que le tiene tomada la medida al Athletic, inicia la remontada del Atlético en un nuevo partido en el que los leones fueron otra vez incapaces de ofrecer consistencia
Da igual cuándo, cómo o dónde, que Antoine Griezmann aparecerá siempre (o casi siempre) para amargarle la existencia al Athletic. De hecho, el conjunto rojiblanco se ha convertido en su víctima predilecta, hasta el punto de que le ha marcado ya 15 goles repartidos con las camisetas de la Real Sociedad, el Atlético de Madrid y el Barcelona en 37 encuentros. Y habrá que dar las gracias a que el excepcional jugador francés ha optado por abandonar las exigencias del fútbol europeo para iniciar este próximo verano una exótica aventura en la MLS norteamericana y más concretamente en las filas del Orlando City. Eso y que Diego Pablo Simeone decidió sustituirle a la hora de juego porque en su cabeza, y en la del resto del entorno colchonero solo cabe una palabra: Arsenal.
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Sí, porque para el Atlético la visita del Athletic al Metropolitano fue un trámite, a decir verdad como muchos de los últimos partidos que han jugado en liga, y que solventaron porque son mejores. Y punto. A ello ayudó, cómo no, la inconsistencia de su rival y la fragilidad que demuestran los leones con cada golpe, del que les cuesta un mundo reponerse. Caer a la lona ante el más mínimo contacto nunca es buena señal, pues es una evidente demostración de debilidad que equipos como el Atlético, por muy mal que estén, por mucho que lleguen con una sola victoria en sus ocho últimos partidos, saben aprovechar a la perfección. Apuntar que en idéntico número de encuentros tampoco los registros de los bilbainos eran mucho mejores: dos victorias, un empate y cinco derrotas.
Sea como fuere, Griezmann inició la desconexión fatal del Athletic en el Metropolitano, que dio paso a cinco minutos en los que el conjunto bilbaino, que se las traía muy felices al descanso, echó por tierra el excelente trabajo que había realizado en la primera mitad nada más reanudarse el encuentro. El francés inició la remontada que rubricó Sorloth, fruto de la enésima desatención defensiva del equipo, que en el descuento puso la guinda para su equipo, por mucho que Gorka Guruzeta se regalara su décimo sexto gol del curso.
Así te hemos contado el Atlético-Athletic (3-2)
Se diría que, de entrada, los cambios introducidos por Valverde en la alineación dieron sus frutos. Aunque varios jugadores llegaron sin rodaje en las últimas semanas, como Aitor Paredes o Unai Gómez, su trabajo dio réditos al equipo. El problema es que además de Oihan Sancet, claramente señalado por el técnico por su pésima temporada y que fue suplente por segunda jornada seguida, también otros merecen pasar por el banquillo. Aunque solo sea para llevarse un toque de atención que, de nuevo, recayó en la previa sobre los decartados Iñigo Lekue y Maroan Sannadi, pero que antes tuvo a otros protagonistas como Jesús Areso.
Y para colmo, la gestión de los cambios, siempre hombre por hombre, con Mikel Vesga como el buscaremontadas, pues siempre le toca salir con el equipo a remolque en busca de imposibles. Y como no hay milagros que valgan esta temporada, el Athletic sumó una nueva derrota.
Durante largas semanas se ha tratado de encontrar respuesta a los motivos que explican las causas de esa irregularidad. Pues bien, hasta aquí hemos llegado. No hay solución posible. No hay manera de que este Athletic haga un partido redondo y habrá que dejarlo por un imposible. Ya llegará Edin Terzic, con sus métodos y fiabilidad alemana, a recuperar aquello que Ernesto Valverde, en su adiós del club, no ha podido.
El técnico, al que el presidente Jon Uriarte calificó de “mito” del Athletic en la previa del choque ante el Atlético, se despedirá del conjunto rojiblanco, seguramente para siempre, al menos en la faceta de entrenador, sin haber sido capaz de ganar el conjunto colchonero en su estadio en liga. No lo ha logrado en ninguna de sus diez visitas, ni al Vicente Calderón ni al Metropolitano y sus tantos apellidos, aunque para el recuerdo quedará siempre aquel agónico triunfo por la mínima en la ida de las semifinales de Copa en 2024.
