El azar de los octavos de Copa quiso que el Athletic se reencontrara con un viejo conocido: Kuko Ziganda. En la actualidad, el exdelantero y exentrenador rojiblanco se encuentra ocupando el banquillo de la Cultural y Deportiva Leonesa, el próximo rival de los leones en esta competición.
“Sabíamos que nos iba a tocar un equipazo y así ha sido. Qué voy a decir yo del Athletic, un rival que evidentemente nos hace mucha ilusión que visite el Reino. Sabemos de la dificultad del partido, por supuesto, pero nos hemos ganado el derecho de estar en él y lo vamos a disfrutar a tope”, dijo Ziganda tras conocer el emparejamiento.
Para el técnico navarro, los octavos ante el conjunto rojiblanco dejarán una jornada inolvidable en León: “Vamos a tener un gran ambiente porque será un día festivo para nuestros aficionados. Se verá un buen espectáculo y disfrutaremos mucho del día”.
Dupla ofensiva con Valverde
Como jugador, Ziganda llegó al Athletic en el verano de 1991 previo pago de 150 millones de pesetas a Osasuna. En San Mamés estuvo siete temporadas en las que coincidió precisamente con el técnico de su próximo rival en Copa: Ernesto Valverde.
Ambos formaron parte de la delantera titular del Athletic durante cinco cursos, en esa icónica década de los 90 en la que Jupp Heynckes les elevó a los altares en su bienio dorado. De hecho, tanto Ziganda como Valverde se hincharon a marcar goles juntos: el primero firmó 38 y el segundo, 20. Quedando los dos en la memoria de los aficionados rojiblancos como una de las duplas más letales.
El sucesor de Txingurri en el banquillo
La historia de Valverde y Ziganda siguió ligada la una a la otra incluso cuando colgaron las botas y se pasaron a los banquillos. Y es que Kuko fue entrenador del Bilbao Athletic en la segunda etapa de Txingurri en el club rojiblanco, logrando en 2015 el ascenso de los cachorros a Segunda.
Pero es que, además, cuando el de Viandar de la Vera se marchó al Barcelona en la 2017/18, fue Ziganda quien le suplió como entrenador del primer equipo.
Una única temporada estuvo el navarro en el banco de San Mamés puesto que dejó al equipo en la décimo sexta posición de LaLiga -el segundo peor puesto en la historia del Athletic- y fue eliminado en los octavos de la Europa League por un Olympique de Marsella que jugó con los leones como quiso durante los 180 minutos de la eliminatoria.
Por ello, Ziganda se despidió del banquillo rojiblanco con derrota ante el Espanyol y con una tremenda pitada de La Catedral de más de dos minutos de duración.