La Formación Profesional gana terreno entre los jóvenes frente a las carreras universitarias, una tendencia motivada por el interés en incorporarse antes al mercado laboral y obtener ingresos en menos tiempo, frente a los cuatro años que, de media, requiere una titulación en las facultades.
El creciente interés por la FP se refleja también en la percepción social de estas enseñanzas, que han dejado de considerarse como segunda opción para consolidarse como una formación con una alta tasa de empleabilidad que se adapta a la demanda del mercado laboral, ha señalado el secretario general de la Consejería de Formación Profesional y Educación Permanente de Andalucía, Florentino Santos.
La amplia oferta de ciclos formativos permite responder a cualquier necesidad de cualificación que demanden las empresas, razón por la que reclaman más titulados técnicos superiores e intermedios que niveles más estratégicos o más directivos. El número de matriculados de FP en enseñanzas presenciales en Andalucía ha sido de 150.000 alumnos en el curso 2025/26, mientras que cuatro años antes fue de 134.000 alumnos, "un incremento muy alto y muy potente", ha destacado Santos.
Ha explicado que la demanda es del 92 por ciento de las plazas presenciales y cerca del 85 por ciento de las de modalidad a distancia, mientras que la Junta trabaja en una reestructuración de la oferta educativa para vincularla tanto a la demanda de las empresas como a los intereses de los jóvenes por formarse. La tasa de empleabilidad de FP aumentó del 65 al 80 por ciento entre 2018 y 2022, por lo que es "altísima", y muchos estudiantes consiguen trabajo antes de terminar sus estudios, especialmente en los ciclos relacionados con la tecnología, donde siete de cada diez alumnos logran empleo antes de titularse, ha concluido.
Las prácticas son un plus
Mario Moyano, estudiante del Grado Superior de Integración Social, estudió durante tres años Derecho pero decidió dejarlo para realizar una FP, ya que no se "sentía feliz" estudiando una carrera. Moyano ha explicado a EFE que "lo que buscan la mayoría de jóvenes es ganar dinero, tener su propia casa, su propio coche y su propia libertad económica", y ha opinado que con los dos años del grado y las prácticas es más fácil encontrar un trabajo. Que el primer año de estudio ya se encuentren realizando prácticas es un "plus muy importante", ya que empiezan a realizar las cosas que realmente le están enseñando en la formación profesional, ha comentado.
El estudiante del grado Superior de Administración y Finanzas Javier Eguibar ha valorado que en la FP desarrollan más la parte práctica que la teórica como en la universidad, ya que realizan simulaciones y prácticas en empresas. Además, ha señalado que a la hora de la experiencia están "más preparados" y que la FP se adapta a "trabajar más rápido", en comparación a la universidad que "es más a largo plazo".
Por su parte, Alba García estudió el grado medio de Comercio y Marketing y el superior de Educación Infantil, y considera que es más fácil entrar al mercado laboral así, especialmente por la experiencia que adquieres. En su caso, realizó las prácticas en una escuela infantil, donde la contrataron durante seis meses para una baja de maternidad y después estuvo otro año trabajando en otra.