el 19 de julio, la tercera temporada

Alex Pina: "Reabrir 'La Casa de Papel' sin justificación emocional era un suicidio"

09.02.2020 | 06:40
La casa de papel

En menos de un mes, 'La Casa de Papel'  regresará con una tercera temporada en Netflix

MADRID.  "Abrir una serie tan bien cerrada como esta da un poquito de  vértigo, y más con lo que había pasado en todo el mundo", reconoce su  creador Alex Pina, en un encuentro con los medios en la Casa de  America de Madrid tras presentar el primer capítulo de los ocho que  componen la nueva temporada.

Y es que, "abrir otra vez" La Casa de Papel para "hacer otro  atraco sin un vínculo o justificación emocional, era un suicidio" en  términos narrativos, confiesa Pina que recuerda que estuvieron  barajando muchas opciones y que, finalmente, eligieron como  desencadenante la captura de Río (Miguel Herrán) por una razón  fundamental: El es el que está con Tokio (Ursula Corberó).

"La mirada de la serie es Tokio. Ella es el primer plano de La  Casa de Papel, es la narradora, y la detención de Río era a lo que la  serie estaba abocada", señala Javier Gómez Santander, coordinador de  guionistas de la ficción que reconoce que estuvieron "semanas"  dándole vueltas a cómo cristalizarían este regreso para no  decepcionar a los millones de fans de la serie.

"Necesitábamos un enlace emocional para que el espectador no  pensara: 'Estos han abierto la Casa de Papel porque había que  abrirla'. Ese motor emocional y que el espectador no se sintiera  decepcionado, es uno de los elementos con los que más autocrítica  hemos trabajado", apostilla Pina, que adelanta que en los nuevos  capítulos exploran "nuevas vías narrativas" manteniendo intacto el  ADN de La Casa de Papel: "entretenimiento", "acción" y también  "intimidad emocional latina", todo ello envuelto con "una factura muy  cuidada" y con un gran "sentido plástico de la estética".

IDENTIDAD LATINA

Y esa "identidad española, latina o mediterránea" de la serie es  también parte de esa esencia y una de las claves de su "éxito",  señala Pina que revela que a pesar de que "hubo muchas voces" que,  dado el éxito internacional de la serie, propusieron llevarse el  nuevo golpe de El Profesor y su banda fuera de España, se negaron.

"Adosar una mirada latina a un género de acción, que es algo más  anglosajon, y dotarla de esa hipérbole emocional como si fuera un  cómic en la épica en las emociones... eso es algo latino. Hay que  defender esto desde nuestro lado, no pasarse a su idioma. Eso es  esencial", proclama. "Además, estos son los personajes que conocemos,  es lo que sabemos escribir y a lo que más verdad le vamos a meter",  apostilla Gómez Santander.

Pero en la nueva temporada de La Casa de Papel sí hay savia nueva.  Además de la temible Inspectora Sierra, interpretada por Najwa Nimri,  la serie cuenta con la llegada de Rodrigo de la Serna (Palermo),  Hovik Keuchkerian (Bogotá) y Luka Peros (Marsella) los nuevos  atracadores que se suman a la banda del Profesor (Alvaro Morte) y que  "funcionan como si hubieran estado siempre". "Tienen ADN de La Casa  de Papel. No son elementos extraños, sino más bien dinamizadores que  aportan nuevos conflictos y nuevas perspectivas", apunta Pina que  también adelanta novedades en la estructura temporal de la serie.

Los nuevos ocho capítulos "funcionan en un tiempo interno todavía  más corto que temporadas anteriores" y se desarrollan "casi a ritmo  real" pero con "una mayor fragmentación temporal" que seguirá jugando  con los flashbacks o, como le gusta denominarlos a Pina, "capas de  tiempo". "La Casa de Papel ha funcionado con dos capas de tiempo o  incluso tres, pero aquí ampliamos a cinco para invitar al espectador  a desfragmentarlas en un trabajo más activo", señala.

En todo caso, los creadores de la serie prometen que "ese arco  narrativo no se va a dilatar o alargar innecesariamente en el tiempo  por cuestiones mercantiles". "Vamos a contar lo que tengamos que  contar en el menor tiempo posible. La serie tiene vocación de ser muy  gil, de ir quemando muchos hitos. Eso es parte del espíritu de La  Casa de Papel y no vamos a traicionarlo nunca", proclama Pina.

MENOS CAPITULOS PERO MAS HORAS DE RODAJE

A la hora de afrontar esta nueva etapa en Netflix, y dada la gran  dimensión que ha adquirido la serie tras su éxito internacional, con  una iconografía propia y millones de fans en todo el mundo, Pina  reconoce que al contar con más medios han podido "resarcirse" en  cierta medida y hacer "esas cosas que pensábamos en el cuarto de  guionistas y luego la realidad venía a decirnos que no podían ser".

"En términos de producción hemos crecido muchísimo, hablamos de un  30 o un 40 por ciento más de personas en el equipo", destaca Pina que  para ilustrar la "envergadura" que ha adquirido La Casa de Papel  recuerda que en la primera temporada para rodar cada capítulo se  invertían aproximadamente 12 o 13 jornadas de grabación, mientras que  en esta tercera "estamos en 22 jornadas de grabación por capítulo".

Algo que, según indica el propio showrunner, "supone un aumento de  prácticamente el 80 por ciento de tiempo de grabación para capítulos"  que, además "son de 25 minutos menos". "Estamos hablando de 45  minutos frente a los 70 de las anteriores temporadas. Es un  incremento de valor de producción muy brutal", sentencia.