"Escuché bastante jaleo de madrugada". Esta es la manera en la que una vecina, que vive muy próxima al domicilio de Mundaka en el que se ha hallado el cuerpo sin vida de Sergio González, un conocido cocinero de la comarca vizcaina.
Su testimonio se suma a las numerosas incógnitas que todavía rodean un caso que ha conmocionado al municipio costero. La Ertzaintza mantiene abierta una investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte tras el hallazgo del cadáver en una vivienda situada en el número 3 de la calle Jose Mari Egileor durante la jornada del pasado domingo 31 de mayo, según confirmaron fuentes del departamento de Seguridad del Gobierno Vasco.
Aunque el cuerpo presentaba signos de violencia visibles, los investigadores continúan trabajando con prudencia y mantienen abiertas todas las líneas de investigación. El suceso ha generado una gran expectación entre los vecinos de Mundaka, una localidad donde este tipo de episodios son poco habituales y donde la noticia se ha extendido rápidamente entre residentes y conocidos de la víctima.
Teléfono apagado o fuera de cobertura
No obstante, será el resultado de la autopsia el que permita determinar con mayor precisión las causas y circunstancias del fallecimiento. El cadáver fue trasladado al Instituto Vasco de Medicina Legal para la práctica de las correspondientes pruebas forenses.
La alarma se activó cuando Sergio González dejó de responder a las llamadas telefónicas de familiares y allegados. Su teléfono aparecía apagado o fuera de cobertura, una circunstancia que despertó preocupación entre las personas de su entorno. Ante la imposibilidad de contactar con él, varios conocidos decidieron desplazarse hasta su domicilio de la calle Jose Mari Egileor. Fue entonces cuando localizaron el cuerpo sin vida del cocinero y alertaron inmediatamente a los servicios de emergencia y a la Ertzaintza.