El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha vetado a los periodistas el acceso a su oficina de prensa tras anunciar que este espacio pasará a ser una "instalación sensible" ante la presencia en el mismo edificio de funcionarios que gestionan de forma rutinaria material confidencial.
"La oficina de prensa del Pentágono ha sido redesignada como una instalación de información sensible compartimentada (SCIF, por sus siglas en inglés) debido a que los redactores de discursos de la oficina del secretario de Guerra comparten la instalación", ha indicado el portavoz del Departamento de Defensa, Joel Valdez, en sus redes sociales.
"No hay nada controvertido"
En este sentido, ha apuntado a que estos funcionarios manejan "material clasificado y requieren acceso" a SIPRNet, una red de comunicación secreta operada por el Departamento de Defensa. "Como resultado, los periodistas ya no podrán ingresar al espacio de la oficina. No hay nada controvertido en eso", ha defendido.
La directora ejecutiva del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), Jodie Ginsberg, ha afirmado este martes que esta designación de la sala como "espacio clasificado" no hace al Pentágono "más seguro", sino que lo hace "menos transparente". "Esta es la última escalada en una campaña más amplia para restringir el acceso de la prensa", ha argüido.
El anuncio se produce después de que un juez federal bloqueara partes clave de una medida impulsada por la Administración Trump que prohibía a los periodistas publicar información militar sin previa autorización por parte del Departamento de Defensa, una política demandada por el diario 'The New York Times'.
La Administración Trump, que apeló el fallo, impulsó mientras una política provisional para prohibir a los periodistas acceder al edificio sin escolta, una medida que también fue contestada judicialmente por el citado diario, que alegó que violaba la Primera Enmienda y que se trataba de "un intento inconstitucional de impedir la publicación de información independiente sobre asuntos militares".
La medida sobre la escolta obligatoria, por el momento, está en vigor en medio de la disputa judicial. Un grupo amplio de periodistas entregó en octubre de 2025 sus credenciales en protesta por las restricciones impulsadas por el Pentágono.