El calor se está saltando el calendario. Hace una semana, Bizkaia se achicharraba y se lanzó a la playa. Solo era mayo. En los últimos años, además, octubre también ha deparado jornadas de buen tiempo. Por todo ello, la Diputación Foral de Bizkaia, responsable, entre otras cuestiones, de la prevención de accidentes, socorrismo y asistencia en los arenales, medita adecuar este servicio a los episodios de sol y temperaturas altas que lleguen cerca del periodo entre el 1 de junio y el 30 de septiembre. Así lo confirmó este lunes la diputada foral de Medio Natural, Arantza Atutxa. “Barajamos la posibilidad de hacer más flexible el inicio y el final de la temporada de cara al año que viene”, destacó en Gorliz, precisamente en el acto de pistoletazo de salida oficial al verano de 2026.

Es decir, las ideas a sopesar y examinar pasan por activar algunos recursos forales en las playas del territorio durante determinados fines de semana de mayo y de octubre. Todo requerirá de un consenso y reflexión junto a los ayuntamientos costeros. Atutxa admitió este pasado lunes que la entidad foral ya se lo planteó para estos pasados días de bochorno, pero “debido al gran dispositivo que requiere, la planificación no se pudo hacer a corto plazo”. Por ejemplo, la Diputación tendría que adaptar los contratos con la empresa de limpieza o con la propia Cruz Roja, al frente de los dispositivos de prevención de accidentes, socorrismo y asistencia sanitaria. “Nuestro compromiso es analizar las necesidades”, reiteró la diputada del área para constatar que, en efecto, el tema de ampliar las fechas está sobre la mesa.

Pero ahora toca zambullirse en el presente, con todo el protocolo de la Diputación ya en marcha desde este lunes 1 de junio, en un primer día no excesivamente caluroso pero que sí atrajo a unas cuantas personas hasta la costa. En Gorliz, Carlos iba a “estar un rato en la tumbona y dar un paseo por la orilla, lo del chapuzón ya... creo que no”. Claro, 1 de junio y la temperatura del agua rondaba los 18 grados... Norberto, que confesaba que ya había ido desde Berango a este arenal la pasada semana, agradeció que estuvieran ya los socorristas. “Por supuesto, siempre es mejor”, reconoció. Y Marina es de las que huye de las multitudes playeras, por eso, disfrutaba ayer del ambiente relajado.

“Las playas forman parte de nuestra manera de vivir y convivir: son recuerdos de infancia, son vacaciones, son tranquilidad...”, describió Atutxa. A lo largo de esta campaña, 274 personas trabajarán en las prestaciones de limpieza, socorrismo, prevención de accidentes y atención en los arenales de Bizkaia. Este último equipo está formado por 155 socorristas y 16 personas de coordinación, además de hondartzainas, distribuidos en las distintas playas del territorio. Cada día estarán operativos siete coordinadores de zona, uno general y 88 socorristas y para ello dispondrán de trece embarcaciones, ocho motos de agua, trece buggys (ocho eléctricos), tres quads, cuatro todoterrenos de GLP (gas licuado del petróleo), once turismos (uno eléctrico, ocho híbridos y dos de gas), además de desfibriladores semiautomáticos, glucómetros, pulsioxímetros, camillas y todos los elementos necesarios para prestar ayuda a las personas que lo requieran en las playas. También habrá 14 hondartzainas (ocho por jornada).

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Así que este recurso de cuidado de los arenales está a su rendimiento habitual y no hará falta organizar nuevas pruebas de socorristas. Y es que, como a las que se realizaron durante abril y mayo acudieron menos personas que otros años (solo 95), la posibilidad de tener que llevar a cabo una nueva convocatoria existía. No obstante, tal y como aclaró la diputada de Medio Natural, se han podido cubrir todas las plazas y conformar la bolsa de trabajo. Los vigilantes de la playa ponen así toda su atención en las más de dos millones de personas que suelen acudir al litoral vizcaino.

En cuanto a los equipamientos, la Diputación ha ampliado la anchura de las pasarelas de madera, que en vez de medir 1,10 metros llegan a los 2 metros, “mejorando así la experiencia, comodidad y accesibilidad de las personas usuarias”, matizó Atutxa. Otra novedad es que Bizkaia contará este verano con cuatro torretas de madera para el servicio de socorrismo. La última de ellas se ha instalado este año en Laga. La institución foral continúa, además, avanzando en la modernización de las infraestructuras de playa con la renovación de duchas y sistemas de megafonía. Las antiguas bases de hormigón están siendo sustituidas progresivamente por estructuras desmontables de acero inoxidable, que solo se colocan durante la etapa estival.