Estafan a una vizcaina más de 400.000 euros que tenía invertidos
Cuatro personas, todas ellas con vínculos familiares, han sido detenidas por su implicación con este timo
Una mujer vizcaina que tenía 416.000 euros en la cuenta del banco tomó la decisión de invertirlos en una plataforma de criptoactivos que decía tener una alta rentabilidad. Lo que no sabía, es que estaba siendo estafada y no iba a poder retirar el dinero. Detrás de este timo de dinero se encontraban cuatro personas, tres hombres y una mujer, que han sido detenidas por la Guardia Civil en una investigación en la que ha participado la unidad de Seguridad Ciudadana, el Servicio Cinológico, el Equipo @ y el Policía Judicial de Guardia Civil.
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Este entramado criminal se ganaba la confianza de sus víctimas a través de redes sociales para convencerlas de invertir en plataformas falsas de criptomonedas. Para mover los fondos utilizaban una red de más de 140 cuentas bancarias, muchas de ellas aún activas, además de sociedades mercantiles sin actividad real utilizadas para ocultar el origen ilícito del dinero.
La investigación se puso en marcha después de que esta vizcaina estafada presentase una denuncia –pueden presentarse a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil: https://guardiacivil.sede.gob.es o de la página web oficial: www.guardiacivil.es– en la que manifestaba haber invertido 416.000 euros en una supuesta plataforma de criptoactivos atraída por su alta rentabilidad. Sin embargo, al intentar recuperar el dinero, le resultó imposible.
Ganarse la confianza
A través de un análisis técnico y financiero, los agentes pudieron detectar movimientos sospechosos vinculados a activos digitales. A través del estudio de cuentas bancarias y carteras de criptomonedas, es decir, aplicaciones donde se almacenan estos activos, los investigadores destaparon un entramado criminal especializado que utilizaba el método conocido como Pig Butchering.
Consiste en ganarse la confianza de las víctimas durante semanas o meses, normalmente a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería, con el objetivo de terminar convenciéndolas para que inviertan en plataformas de criptomonedas con promesas de alta rentabilidad.
Para poder mover el dinero a su antojo, el grupo criminal utilizaba contratos inteligentes, es decir, programas informáticos que se ejecutan a través de un registro digital descentralizado de transacciones. Lo que la víctima no sabía es que estos acuerdos estaban manipulados para que, al interactuar con ellos, las personas perjudicadas concedieran permisos sin saberlo, permitiendo a los delincuentes vaciar sus fondos de forma automática y casi inmediata.
Más de 140 cuentas bancarias
Para dar apariencia legal al dinero obtenido, la organización criminal utilizaba una red de más de 140 cuentas bancarias, muchas de ellas a día de hoy continúan activas, además de sociedades mercantiles sin actividad real utilizadas para ocultar el origen ilícito del dinero. Una vez obtenían el dinero, este era fraccionado y movido a través de distintos canales para dificultar su seguimiento.
Durante la fase de explotación de la operación, se realizó un registro en una vivienda de Gasteiz en la que se intervinieron treinta tarjetas bancarias de diferentes entidades, documentación bancaria y anotaciones con cuentas, un móvil con varias carteras de criptomonedas y sus claves de acceso, un dispositivo de almacenamiento con documentación utilizada para las estafas, una denominada billetera fría –dispositivo físico utilizado para guardar criptomonedas de forma off line– y un vehículo utilizado por la organización.
Vínculos familiares
Se halló todo el material en un único piso ya que la organización criminal estaba basada en vínculos familiares, en la que cada miembro desempeñaba un papel concreto. Según ha podido comprobar la Guardia Civil, contaban con una dirección técnica encargada de crear y controlar los sistemas digitales y las carteras finales. Además, el grupo tenía una red logística responsable de gestionar cuentas y movimientos iniciales del dinero. Al mismo tiempo, existían personas especializadas en dificultar el rastreo del dinero mediante múltiples operaciones y colaboradores que movían fondos a través de entidades financieras digitales.
Las cuatro personas detenidas han sido puestas a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Getxo, donde se ha decretado el ingreso en prisión del cabecilla de la trama. Este hombre contaba con antecedentes relacionados con actividades de inversión financiera y ya había sido objeto de otras actuaciones por hechos de similar naturaleza que han tenido lugar con anterioridad.
Mientras tanto, fuentes policiales informan de que la Guardia Civil continúa trabajando en la investigación para determinar la posible existencia de más personas que hayan podido ser estafadas con este mismo modus operandi, ya que presuntamente hay más víctimas en otros puntos del Estado.
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