A sus 83 años, a Lauri Torres nada le frena su vitalidad. Todo en ella desprende alegría, jovialidad y ganas de vivir. Desde su forma de hablar hasta esa imagen tan personal y colorida que refleja perfectamente su actitud ante la vida. Porque si algo deja claro Lauri es que no le tiene miedo al paso del tiempo. Al contrario; lo vive con naturalidad, con ilusión y con una energía que termina arrastrando a quienes tiene alrededor.
Lo suyo es no estar parada en casa, donde reconoce que se aburre si pasa mucho tiempo sin salir a la calle. Ya jubilada, participa en los centros de mayores, colabora en distintas actividades y dedica parte de su tiempo como voluntaria en la residencia municipal, donde hace todo lo que haga falta para que las personas mayores pasen un rato agradable. Habla con ellas, acompaña, ayuda, escucha, anima y, sobre todo, contagia esa alegría que parece formar parte de su manera de entender la vida. Estaba claro que Lauri Torres es todo un referente del proyecto de la Fundación Bancaria BBK de nombre Erreferenteak.
Porque Lauri tiene algo especial: atrae a la gente. Allí donde participa siempre termina generando ambiente, movimiento y cercanía. Quizá porque nunca hace las cosas por obligación. Lo hace porque le gusta estar con las personas, compartir tiempo y sentirse útil. Y también porque está convencida de que la vida hay que vivirla participando.
Su trayectoria vital, sin embargo, fue la de muchas mujeres de su generación. Una vida sencilla, marcada por el esfuerzo y por una época en la que las oportunidades para las mujeres eran mucho más limitadas. Trabajó nueve años en una fábrica de calzado, pero al casarse su casa y la familia se convirtieron en el centro de sus días.
Entonces, como ella misma nos recuerda, muchas mujeres apenas podían trabajar fuera de casa y terminaban dedicando su vida prácticamente por completo a la casa. Y eso hizo Lauri durante décadas. Cuidar. Entregarse con dedicación a sacar adelante a sus hijos, a sostener el hogar y a estar siempre pendiente de los demás. Una labor silenciosa y muchas veces poco reconocida, pero fundamental para entender la historia de tantas familias.
Madre de cuatro hijos, abuela de ocho nietos y bisabuela de dos biznietos, esta mujer de Sestao construyó gran parte de su vida alrededor de los suyos. Y lo hizo desde el cariño, desde la dedicación absoluta y desde esa fortaleza cotidiana que tantas mujeres demostraron sin hacer ruido.
Pero si algo emociona de su historia al hablar con ella es comprobar cómo, lejos de quedarse anclada en el pasado, ha sabido abrir una nueva etapa llena de actividad, ilusión y participación.
Hoy vive sola y es viuda. Una situación que para muchas personas podría convertirse en motivo de aislamiento o tristeza. En ella ocurre justo lo contrario. Ha hecho de esta etapa una oportunidad para seguir descubriendo cosas, relacionarse, colaborar y disfrutar intensamente de cada día.
Porque Lauri no entiende la vida desde la resignación. La entiende desde las ganas. Por eso insiste siempre en el mismo mensaje cuando habla con otras personas mayores y otras de generaciones más jóvenes: hay que mantenerse activos, tanto física como mentalmente. Hay que salir, relacionarse, participar y buscar algo que motive cada día. Ya sea colaborar con una asociación, apuntarse a actividades, ayudar en el pueblo o simplemente compartir tiempo con otras personas.
Ella lo tiene clarísimo: quedarse encerrada en casa nunca es una buena opción. Y quizá ahí reside una de las claves por las que se ha convertido en referente dentro del proyecto Erreferenteak. Porque representa perfectamente esa nueva longevidad que reivindica la iniciativa de BBK. Una forma de envejecer activa, conectada con la comunidad y llena de sentido.
Lauri demuestra que cumplir años no significa apagarse. Que todavía se puede seguir aprendiendo, aportando y disfrutando muchísimo de la vida. Y que la edad no define las ganas de vivir de una persona.
En realidad, escucharla hablar es escuchar a alguien profundamente agradecido con la vida. Una mujer que ha conocido épocas difíciles, que ha trabajado duro, que ha cuidado de los demás durante años y que ahora ha decidido también regalarse tiempo para ella misma. Tiempo para disfrutar, para irse de vacaciones a la playa como nos contó, para compartir y para seguir haciendo felices a quienes la rodean.
Una nueva forma de vivir
Los protagonistas de Erreferenteak son personas mayores de 55 años que inspiran nuevas maneras de vivir esta etapa vital. La iniciativa, que se dará a conocer en Sestao mañana, busca promover una visión positiva de la longevidad en Bizkaia, poniendo el foco en las oportunidades que se abren con el paso del tiempo.
“No se trata de añadir años a la vida, sino vida a los años”, resaltaba Nora Sarasola, directora de Obra Social de la fundación bancaria BBK, cuando se presentó hace unos meses este emotivo proyecto.