Siete claves para cuidar la voz y evitar afonías
Cuidar la voz es, en definitiva, proteger una parte esencial de nuestra salud y una herramienta clave de comunicación del ser humano. Sin embargo, a menudo pasa desapercibida hasta que empieza a fallar. Especialistas ofrecen algunas claves para cuidarla
La voz es el sonido producido por el aparato fonador humano, y su timbre es único en cada persona, hasta el punto de considerarse una auténtica seña de identidad. A lo largo de la historia, ha sido vehículo de expresión artística, herramienta de conexión y también protagonista en momentos clave capaces de movilizar a la sociedad. Sin embargo, a diferencia de otros aspectos de la salud, la voz no siempre da señales evidentes cuando se deteriora. No duele, ni genera fiebre: simplemente cambia, se debilita o incluso puede desaparecer. Por ello, el cuidado diario y la prevención son fundamentales para mantener una buena salud vocal.
Relacionadas
En este contexto, y coincidiendo con el 120 aniversario de Juanola, Angelini Pharma recuerda la importancia de cuidar la voz y comparte algunas recomendaciones clave para protegerla en nuestra vida diaria:
1. Priorizar el descanso
Dormir menos de 6 horas lleva al cansancio vocal y la predisposición a sufrir lesiones. Con una buena salud general, ejercicio y una alimentación equilibrada se tiene una mayor resistencia al esfuerzo vocal.
2. Cuidar el entorno en el que se habla
El ruido ambiente es lo que más perjudica a la voz puesto que obliga a hablar con un volumen forzado. Esta situación empeora en presencia de humo o contaminación, que pueden irritar las vías respiratorias.
3. Evitar el tabaco
El humo es uno de los principales elementos tóxicos e irritantes para las cuerdas vocales, ya que provoca sequedad y aumenta el riesgo de alteraciones en la voz.
4. Tratar la garganta con suavidad
Carraspear o toser con fuerza son hábitos frecuentes que pueden dañar la voz. Existen técnicas más suaves para aclarar la garganta que ayudan a protegerla.
5. Moderar el uso de la voz
Los gritos pueden provocar la aparición de nódulos, mientras que la tensión psicológica aumenta el riesgo de lesión al generar una mayor contracción de las cuerdas vocales.
6. Mantener una buena hidratación
El consumo de alcohol y cafeína reduce la lubricación natural de las cuerdas vocales, por lo que es recomendable moderarlo y asegurar una hidratación adecuada.
7. Evitar la sequedad ambiental
Los ambientes secos y algunos medicamentos, como antihistamínicos, antidepresivos o antihipertensivos, pueden provocar sequedad en la mucosa y afectar a la calidad de la voz.